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Lunes, 12 de Diciembre de 2011

Son los hoteles más insólitos

En un campamento indio, en un árbol, en un iglú o en una yurta mongol. Estos son los alojamientos más originales de España y Portugal seleccionados por el periodista David Revelles y el fotógrafo Óscar Elías, en su libro Hoteles insólitos de España y Portugal, de la editorial JonGlez.

PÚBLICO ·12/12/2011 - 12:29h



El hotel Viura es una transgresora propuesta de diseño que, sin embargo, se integra sin esfuerzo en el entorno rural de Villabuena de Álava, en la Rioja Alavesa.


La guía 'Hoteles insólito de España y Portugal, del periodista David Revelles y el fotógrafo Óscar Elías, recoge hasta 60 alojamientos verdaderamente únicos, como el Tximista, una antigua harinera en Estella (Navarra), en los que es posible alojarse a partir de 30 euros la noche.


Poca gente sabe que justo tras la luminiscencia del mítico rótulo de la marca Schweppes en la Gran Vía madrileña, protagonista de la secuencia más famosa de la película 'El día de la bestia', hay dos habitaciones de hotel únicas, las del Vincci Capitol.


El Milano Real, en la Sierra de GRedos, es el único que ofrece a sus huéspedes la oportunidad de rastrear el firmamento desde una espectacular cúpula de observación astronómica, situada a 1.500 m. de altura.


El hotel Plaza de Toros de Almadén es el único del mundo ubicado en una plaza de toros hexagonal, con sus 23 habitaciones distribuidas alrededor del coso.


Situado al pie de la sierra de Berna, en el interior de la Costa Blanca, el Refugio Marnes es un lugar donde escapar del ruido y el ajetreo, especialmente los urbanitas que quieren tomar conciencia de la paz de la vida campestre.


La paradisíaca Tagomago, una de las pocas y más hermosas islas privadas españolas, ofrece la posibilidad -reservada a los más pudientes- de disfrutar de una ínsula en medio del Mare Nostrum con total privacidad.


En las laderas de Sierra Morena, la ganadería El Añadío, una finca de 400 hectáreas de monte y encinar en la que pastan 350 cabezas de ganado, ofrece un alojamiento irrepetible para todos los apasionados a los toros bravos.


El Iglú-Hotel Grandvalira, en el dominio esquiable más grande de los Pirineos, ofrece dos originales iglús con jacuzzi que tienen el techo abierto, lo que permite observar las estrellas mientras se disfruta de un hidromasaje a 36º.


El hotel Cueva-Tardienta-Monegros es una peculiar propuesta troglodita en el desértico paraje de los Monegros.


Ubicada al sur de Tenerife, la urbanización Casas Bioclimáticas Iter es un megalaboratorio de integración de energías renovables aplicadas a la arquitectura.


En el hotel Cabanes Als Arbres, en el corazón de la sierra del Montseny, es posible cumplir uno de los sueños infantiles más recurrentes, el de dormir en una cabaña en la copa de un árbol.


El hotel Aire de Bardenas, en el límite del parque natural del mismo nombre, un paraíso desértico más propio de Arizona que del norte peninsular, es una construcción ligera, discreta, mimetizada con el paisaje y cuya gran originalidad son sus curiosas 'ventanas habitables'.


Para dormir y disfrutar del mayor espectáculo del mundo, el hotel Circo Museo Raluy.