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Lunes, 12 de Diciembre de 2011

Un colista cum laude

Hace demasiado tiempo que el Zaragoza vive al filo del abismo

RAMIRO VAREA ·12/12/2011 - 08:00h

Hace demasiado tiempo que el Zaragoza vive al filo del abismo. Desde hace varias temporadas, se ha acostumbrado a sobrevivir con el miedo metido en el cuerpo y con la tragedia siempre al acecho. El año pasado, se salvó del descenso en la última jornada de Liga, pero la suerte no es ilimitada. El equipo aragonés escenificó hoy en La Romareda el estado de depresión severa que padece.

Los maños son un equipo en descomposición. Y el futuro, además, pinta muy mal, con una crisis deportiva e institucional que parece interminable. El enfrentamiento de la afición con el máximo accionista del club, Agapito Iglesias, ya no tiene marcha atrás. Hoy se comprobó una vez más, cuando todo el estadio pidió la dimisión del empresario cuya gestión ha llevado al club a la peor situación de su historia.

El desastre se ha adueñado de este Zaragoza sumido en caída libre. Los aragoneses, que llevan ocho partidos consecutivos sin ganar, han sumado un punto de los últimos 24 posibles. El bagaje es desolador, y lo peor es que no se atisban demasiadas soluciones. Pasan las jornadas, Aguirre no ha logrado dar con la fórmula y el equipo cada vez está más hundido en el pozo.

El Mallorca se aprovechó de estas circunstancias y se llevó los tres puntos. Para ello le bastó un solitario gol de Víctor Casadesús poco antes del descanso, pero la diferencia pudo ser aún mayor porque Cáceres estampó un balón contra la escuadra. Castro y Casadesús también dispusieron de dos buenas ocasiones para dar el tiro de gracia a un Zaragoza que vagó sin rumbo por el campo durante todo el encuentro.

Aguirre intentó arreglar el entuerto con Lafita y Ortí, pero no hubo manera. El conjunto maño es incapaz de crear oportunidades de gol, de dar dos pases seguidos en el centro del campo, de jugar al fútbol con criterio. El Zaragoza es colista cum laude. La pañolada que pobló las gradas fue el colofón a un partido para olvidar.