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Domingo, 11 de Diciembre de 2011

Obama prepara con Maliki un Irak sin tropas estadounidenses

EFE ·11/12/2011 - 20:31h

EFE - Obama tiene previsto tratar con el primer ministro, según la Casa Blanca, "la salida de las fuerzas militares estadounidenses de Irak" y los esfuerzos "para comenzar un nuevo capítulo en la alianza estratégica integral entre Estados Unidos e Irak". EFE/Archivo

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, preparará este lunes con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, el futuro de un Irak sin tropas estadounidenses, en el primer acto de una semana que dedicará a marcar el fin de la guerra.

Obama tiene previsto tratar con el primer ministro, según la Casa Blanca, "la salida de las fuerzas militares estadounidenses de Irak" y los esfuerzos "para comenzar un nuevo capítulo en la alianza estratégica integral entre Estados Unidos e Irak".

El presidente, agrega la Casa Blanca, rinde homenaje a los esfuerzos "para alcanzar este momento tan prometedor para una amistad duradera Estados Unidos-Irak".

Será el primer encuentro entre ambos desde que Obama anunciara el pasado octubre el fin de la presencia militar en Irak, ante la falta de un acuerdo con Bagdad para mantener más allá del 31 de diciembre un contingente de varios miles de soldados.

La reunión representará el primer acto en una semana en la que Obama quiere centrarse en la retirada de los últimos soldados de Estados Unidos que aún permanecen en Irak y marcar el fin de la guerra, una promesa en la que basó su campaña electoral de 2008 y cuyo cumplimiento, previsiblemente, querrá resaltar en la de 2012.

El martes tiene previsto conceder entrevistas a una serie de emisoras de televisión locales en las que hablará del fin de la guerra, además de cuestiones económicas.

Al día siguiente se desplazará con la primera dama, Michelle Obama, a la base militar de Fort Bragg, en Carolina del Norte, donde ambos se dirigirán a los soldados.

Según la Casa Blanca, la visita se produce porque Obama "quería hablar directamente a las tropas" y sus familias cuando está a punto de concluir la retirada.

El presidente, según su portavoz, Jay Carney, hablará sobre "los enormes sacrificios y logros de los valientes estadounidenses que sirvieron en la guerra".

También destacará "el extraordinario hito" que representa el fin de la presencia militar de este país en Irak y de una guerra en la que han muerto más de 4.400 soldados estadounidenses y más de 100.000 iraquíes desde su comienzo en marzo de 2003.

Las encuestas apuntan a que tres de cada cuatro estadounidenses respalda la retirada, una iniciativa que también ha encontrado un amplio respaldo en el país árabe.

Pese a ello, la oposición republicana ha reprochado a Obama que no haya conseguido un acuerdo con Bagdad para mantener una presencia militar en aquel país. El precandidato republicano a la presidencia Mitt Romney indicó el pasado jueves que la decisión de retirar todas las tropas se debió "al beneficio electoral, no a las necesidades militares".

En la actualidad permanecen en Irak en torno a 8.000 militares estadounidenses, que habrán abandonado el país árabe para el 31 de diciembre.

Cada día, alrededor de 800 soldados estadounidenses abandonan el país árabe, según explicó esta semana el teniente general Frank G. Helmick, subcomandante general de las fuerzas estadounidenses en Irak y responsable de supervisar el proceso de retirada de las tropas.

Cuando Obama anunció la marcha definitiva, quedaban en Irak cerca de 40.000 soldados, de los que solo unos 200 permanecerán allí hasta la ceremonia que conmemorará el final de la guerra, el 30 o el 31 de diciembre.

El Pentágono dejará algunos de los equipos en el país, reconoció el general, aunque nunca serán vehículos militares, armas ni munición, y trasladará otros materiales a Afganistán, donde el proceso de retirada de las tropas no concluye hasta 2014.

Tanto el Pentágono como la Casa Blanca han subrayado que Irak es hoy un país mucho más seguro y los niveles de violencia se encuentran en sus niveles más bajos desde el comienzo de la guerra.

Como ejemplo, el Gobierno estadounidense expone que sus fuerzas fuerzas sufrían en 2007 unos 600 ataques a la semana y que hoy registran menos de 50.

No obstante, algunos analistas han apuntado el riesgo de un regreso a la violencia una vez se haya completado la marcha estadounidense.