Archivo de Público
Domingo, 11 de Diciembre de 2011

400 expresos comparecen para pedir el final del "conflicto" y la amnistía

El Gobierno vasco insiste en que el tratamiento a los reclusos de ETA debe ser individualizado y después de que reconozcan el daño causado". El 7 de enero se celebrará una manifestación a favor de los derechos de los presos

GUILLERMO MALAINA ·11/12/2011 - 14:11h

En una comparecencia inusual, cerca de 400 expresos de ETA y organizaciones de la izquierda abertzale se presentaron ayer ante los medios de comunicación, en el frontón de Azpeitia (Gipuzkoa), para exigir el final de la actual política penitenciaria hasta lograr la amnistía, dentro del proceso abierto para la resolución del "conflicto": "La superación de esta etapa de represión y sufrimiento tiene que conllevar la vuelta a casa de todos los presos y huidos".

Se trata de la primera comparecencia de exreclusos bajo ese formato desde diciembre de 2008, cuando un centenar de presos de ETA se presentaron entonces en el frontón de Usurbil para demandar también una "salida dialogada al conflicto". Aquella iniciativa se produjo, sin embargo, en una coyuntura bien distinta, pues tuvo lugar tan sólo diez días después de que ETA acabara a tiros con la vida del empresario Inaxio Uria, en Azpeitia.

La iniciativa de los cerca de 400 expresos, celebrada precisamente en este municipio guipuzcoano, se enmarca en una dinámica bien distinta, tras el "cese definitivo de la actividad armada" anunciado por ETA, el pasado 20 de octubre. Y, además, se sustenta sobre los principios del Acuerdo de Gernika y los mimbres de la Declaración de Aiete de la Conferencia Internacional por la Paz. En ambos documentos, se plantea como meta resolver el "conflicto" y sus propias "consecuencias". Se trata de los presos, las víctimas y el desarme de ETA.

La incógnita abierta es cómo va a afrontar el futuro Gobierno de Mariano Rajoy el proceso para consolidar la paz y la convivencia. A la espera de su constitución, en Euskadi se suceden los movimientos de la izquierda abertzale para preparar el terreno, generar una movilización social y, en definitiva, obligar al próximo Ejecutivo a tomar medidas. Así, esta comparecencia de expresos se produjo después de que, la víspera, hubiera otras tres acciones significativas: el Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK) reclamó, en un comunicado remitido al diario Gara, su reagrupamiento en cárceles vascas para hacer su aportación "activa y positiva" al proceso de paz; Bildu anunció ayunos y concentraciones para pedir el traslado de los presos de ETA "a Euskal Herria sin condiciones"; y cientos de personas, convocadas por la iniciativa ciudadana Egin Dezagun Bidea y la asociación de familiares de presos Etxerat, se manifestaron en Barañain (Navarra) para reclamar también "el fin de la dispersión ". Y, en esta dinámica, para el 7 de enero, se prepara una multitudinaria protesta en Bilbao, convocada también por Egin Dezagun Bidea.

Los cerca de 400 expresos que comparecieron en Azpeitia asumieron las "reflexiones y peticiones" del EPPK en su comunicado, e hicieron un llamamiento a participar en la manifestación de enero, desde el convencimiento de que "marcará una frontera entre el pasado y el futuro".

El exdirigente de ETA Eugenio Etxebeste, 'Antxon', entre los presentes

En su comunicado, leído en euskara y castellano por los expresos Begoña Uzkudun y José Antonio Torre Altonaga, respectivamente, señalaron que "se han asentado las bases para un proceso democrático" y, como prueba de ello, apuntaron las "alianzas políticas" formadas [sin citar Bildu y Amaiur], el papel de la comunidad internacional, los resultados de las elecciones municipales y generales, así como "las decisiones tomadas por ETA".

"Firmes en los valores"

Durante la comparecencia, que contó con la presencia, entre otros, del miembro de la izquierda abertzale Joseba Permach, del exdirigente de ETA Eugenio Etxebeste, Antxon, y de la abogada Arantza Zulueta, reivindicaron que todos ellos fueron encarcelados por su "compromiso con la libertad y la justicia", que en su estancia en prisión se mantuvieron "firmes en los valores" y que, ahora en libertad, se reafirman en el "compromiso adquirido con Euskal Herria y con los derechos de sus ciudadanos".

El Gobierno vasco de Patxi López mantiene, por su parte, que el tratamiento a los presos debe ser "individualizado", una vez haya reconocido cada uno "el daño causado", para favorecer su "reinserción". Según declaró ayer el consejero vasco del Interior, Rodolfo Ares, a Europa Press, el Ejecutivo de Vitoria defenderá ante el nuevo presidente del Ejecutivo central, Mariano Rajoy, una política penitenciaria "consensuada y flexible, dentro de los márgenes legales" para "superar el ciclo terrorista".

A juicio de Ares, el Estado de Derecho y los gobiernos deben hacer una política penitenciaria que tenga como objetivo la reinserción de todos los presos que, de forman individualizada, "quieran recorrer el camino de la reinserción, reconociendo el daño causado y asumiendo el camino individual que les llevará, en el cumplimiento de sus penas, a acogerse a los beneficios y recorrer el camino de la reinserción". Añadió que "la democracia y el Estado de derecho no va a permitir chantajes".