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Viernes, 9 de Diciembre de 2011

Ambiente influiría en trastornos conductuales de inmigrantes

Reuters ·09/12/2011 - 17:48h

Por Genevra Pittman

Un estudio sobre mexicanos y estadounidenses de origen mexicano revela que el ambiente influye en los problemas de conducta de los hijos y los nietos de inmigrantes, como así también en la familia que queda en el país de origen.

Investigaciones sobre gemelos habían sugerido que los trastornos conductuales, desde el hurto en tiendas y el ausentismo escolar hasta la violencia contra animales y personas, tienen un sólido componente hereditario.

Como alternativa, el nuevo estudio incluyó familias de inmigrantes para determinar la influencia del ambiente en esas malas conductas. Para los autores, la muestra es representativa de varias generaciones dentro de una familia.

"No se trata de una población que se caracteriza por un alto nivel de trastornos conductuales", aclaró Joshua Breslau, al hablar sobre los hijos de inmigrantes mexicanos nacionalizados o nacidos en Estados Unidos.

"Aun en los casos con trastornos más graves (detectados en el estudio), la incidencia sigue sido similar al resto de la población estadounidense", agregó el coautor del estudio e integrante de la División Salud de RAND Corporation, en Pittsburgh.

En Archives of General Psychiatry, el equipo escribe que la genética influiría en parte en el trastorno de conducta, aunque estudios previos habían apuntado también al ambiente de crianza, incluido el hogar y la escuela.

El equipo revisó varias encuestas a mexicanos residentes en México, inmigrantes mexicanos nacionalizados, hijos y nietos de inmigrantes residentes de Estados Unidos. Todos eran adultos y respondieron sobre si habían tenido algún trastorno conductual en la niñez.

Los autores observaron un patrón conductual individual y en la cantidad de personas en cada generación de inmigrantes con algún trastorno diagnosticado en la niñez o la adolescencia.

Menos del 2 por ciento de los mexicanos criados en México con familiares que habían migrado a Estados Unidos o inmigrantes adultos que luego regresaron a México habían tenido algún trastorno conductual, comparado con el 7 por ciento de los hijos estadounidenses de padres mexicanos o de adultos que habían migrado a Estados Unidos cuando eran niños.

En las últimas generaciones de inmigrantes, el 12 por ciento de los hijos estadounidenses de padres mexicanos y con el padre o la madre nacidos en Estados Unidos había tenido un trastorno conductual en la niñez.

Esto entre unas 1.800 personas de los tres grupos entrevistados combinados.

En las generaciones de inmigrantes, el equipo observó una mayor variación en las conductas no violentas o agresivas asociadas con los trastornos de conducta, como violación de las normas o robo, que en la pelea física y la confrontación.

"En este momento, vemos ese patrón, pero tenemos que comprender mejor lo que está sucediendo", dijo Breslau.

En los inmigrantes ya se había identificado un "efecto saludable" porque suelen estar más sanos que la población original, aunque con el tiempo se van pareciendo cada vez más.

Breslau dijo que en su estudio se observó el mismo patrón con las tasas de trastornos conductuales en las últimas generaciones de inmigrantes en Estados Unidos.

"Está aceptado que el ambiente se combina con la genética para influir en la aparición de la conducta antisocial", indicó Benjamin Lahey, de la University of Chicago y que no participó del estudio. "No creo que haya dudas sobre la conclusión", dijo a Reuters Health.

En cualquier estudio "cuasi experimental", explicó, los investigadores no pueden controlar todas las diferencias probables entre los grupos, que en este caso son las generaciones de inmigrantes, que podrían influir en los resultados.

Con todo, Lahey elogió el trabajo de los autores y dijo que al combinar los resultados con estudios previos, la investigación se vuelve convincente y abre nuevas puertas para más análisis.

FUENTE: Archives of General Psychiatry, online 5 de diciembre del 2011