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Jueves, 8 de Diciembre de 2011

EEUU evaluará terapia para prevenir ciertos defectos congénitos

Reuters ·08/12/2011 - 15:43h

Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) realizarán un ensayo amplio en el que usarán anticuerpos para evaluar una forma de prevenir defectos congénitos, como ceguera y sordera, provocados por la transmisión de un virus común de la mamá al bebé en gestación.

El grupo australiano de plasma sanguíneo CSL informó el jueves que donará a los NIH anticuerpos del citomegalovirus (CMV) de plasma humano por un valor de 2,5 millones de dólares para un ensayo que se efectuará en Estados Unidos.

Los análisis del ensayo se esperan para el 2016.

En la actualidad no existe una vacuna para prevenir la infección con CMV, la infección más común que causa defectos de nacimiento. El virus afecta a entre el 1 y el 2 por ciento de las mujeres por primera vez durante el embarazo, y un tercio de eso pasa a sus bebés por nacer.

Más bebés nacen con infección por CMV que con síndrome de Down y casi la misma cantidad que con parálisis cerebral, dijo Bill Rawlinson, virólogo de la University of New South Wales.

Los bebés infectados con CMV también pueden nacer con problemas serios, como discapacidad física o mental. En raras ocasiones, el virus puede resultar letal.

Alrededor del 1 por ciento de los bebés de Estados Unidos nace con la infección por CMV; cerca de un 11 por ciento de ellos presentan síntomas al nacer y una pequeña proporción tiene efectos más tarde.

Científicos han realizado estudios empleando antivirales y vacunas, pero la inmunoglobulina parece ser la terapia más alentadora para las mujeres embarazadas.

"Creo que esta (el ensayo) es una buena forma de hacerlo (investigar el tema) porque obtendremos una respuesta definitiva", dijo Rawlinson a periodistas.

El ensayo clínico comenzará este mes, se realizarán pesquisas a unas 150.000 embarazadas durante cuatro años para quedarse con 400 que se someterán a la prueba con anticuerpos inyectables y 400 que recibirán un placebo. Los bebés nacidos de las pacientes en estudio serán seguidos durante dos años.

El jefe científico de CSL, Andrew Cuthbertson, indicó que si el ensayo resulta exitoso, la terapia podría estar disponible dentro de esta década.