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Miércoles, 7 de Diciembre de 2011

El sueño del City explota a distancia

El Nápoles gana en Villarreal y elimina al Manchester de Silva

ALBERTO CABELLO ·07/12/2011 - 23:55h

AFP - Inler celebra el primer gol del Nápoles en El Madrigal.-

Primero fue el Villarreal, luego vino el Nápoles, pero, por circunstancias, ahora parecen equipos bien distintos. Lo que ofreció el equipo italiano en El Madrigal es una canción que se suele tararear mucho por allá. Es la melodía de un juego al toque y en el que el pelotazo desafina. A pesar de componer en el mismo estilo, los amarillos han perdido cierta autoestima después de quedar tan mermados por las lesiones.

Tuvieron que abandonar su cuidada tonada a la espera de recuperar a solistas. Así que lo de hoy fue a la vez principio y final. Se atisba que la intención es volver al origen, aunque queda todavía camino por andar. Los entrenadores resumen este proceso en el concepto recuperación de sensaciones. La presencia del campo seguro del Nilmar seguro que ayuda a reconcentrar todas esas buenas vibraciones y ayudará a que el equipo salga de una situación fea en la Liga.

Esa será una historia que habrá que ir recomponiendo de domingo a domingo porque se acabó el turno europeo por esta temporada para el Villarreal. El esfuerzo que costó conseguir el ticket para la Champions y lo rápido que se marcha este año.

El que se jugaba de verdad el bigote era el Nápoles. Pendiente de lo que ocurría en Manchester con el City, el posible sesteo se le acabó en cuanto los ingleses aprovecharon el día festivo que se tomó el Bayern de Múnich. A los italianos ya no les quedaba otra que ganar en El Madrigal para festejar al menos un par de encuentros más en la Liga de Campeones.

También participan del credo del toque para gestionar el fútbol. Cuenta con dos tipos con peligro enorme cerca de la portería rival: Lavezzi y Cavani. Quizá faltó algo más de velocidad para encontrar antes la portería de Diego López. La tensión competitiva por lo que se jugaba uno y otro terminó por dar la iniciativa a los napolitanos.

Diego López se convirtió en el aguafiestas durante la primera hora. El guardameta se estiró como un muelle para sujetar justo antes de la línea de gol una buena jugada de toda la línea de ataque italiana.

La situación no podría durar mucho más, el conjunto de Garrido se dejó ir ante lo poco que había puesto en la tabla de apuestas. Inler y Hamsik encontraron portería y dieron el campanazo en el grupo. Un gol de lo más trascendente para el futuro inmediato de esta Champions, puesto que deja fuera de los 16 elegidos a uno de los equipos que se presumía podía colarse entre los dos o tres favoritos en los que casi todos coinciden. El megaproyecto del City recibió su primera puñalada cerca de Castellón.