Archivo de Público
Jueves, 8 de Diciembre de 2011

Las FARC prometen liberar a rehenes antes de Navidad

Las marchas contra los secuestros no tuvieron la participación esperada

ANTONIO ALBIÑANA ·08/12/2011 - 10:31h

J. VIZCAÍNO (REUTERS) - La protesta en Bogotá contra las FARC no alcanzó la participación esperada por los convocantes.-

Un día después de que los colombianos se echaran a las calles para reclamar la liberación de los secuestrados, el secretariado de la guerrilla de las FARC anunció ayer la liberación sin condiciones de algunos rehenes antes de Navidad si se dan unas mínimas condiciones de seguridad. El propio presidente, Juan Manuel Santos, respondió: "Si liberan a los secuestrados, podemos sentarnos a dialogar".

Miles de colombianos protestaron el pasado martes en Bogotá y en las principales ciudades del país contra las FARC y por la libertad de los secuestrados. Pero la convocatoria, impulsada por el Gobierno y por organizaciones ciudadanas, no alcanzó la participación esperada. La idea de salir a la calle surgió tras la muerte, el 26 de noviembre, de cuatro rehenes, tres militares y un policía tras un ataque del Ejército a un campamento de las FARC en la selva. El hecho conmovió a Colombia y especialmente a los familiares de los secuestrados, que se han manifestado contra operaciones de rescate a sangre y fuego.

Los colombianos creen que cualquier solución pasa por la negociación política

La revista Semana, que dedicó su portada a la manifestación, reconoce su relativo fracaso y lo achaca a "la lluvia, la época, los errores en la convocatoria y la indiferencia". El alcalde electo de Bogotá, Gustavo Petro, cree que "hay que llamar a los colombianos por cosas positivas: la paz, la vida, la libertad". Aunque hay un rechazo mayoritario a la guerrilla y se condena el secuestro, la opinión cada vez más extendida es que la solución al conflicto sólo puede llegar por la negociación política.

Entre los cientos de secuestrados, según fuentes oficiales, sólo una mínima parte se halla en poder de la guerrilla. La mayoría está en manos de paramilitares, "bandas criminales emergentes" y delincuentes comunes, aunque los medios inducen a que la gente asocie secuestro y FARC.

"No se trata de hacer marchas que inciten al odio contra las FARC, sino marchar a favor de la vida. El odio hace daño a Colombia y la enferma más", declaró a El País el obispo de Cali, Jesús Monsalve, quien cuestionó la muerte del jefe de la guerrilla, Alfonso Cano. "Cuando se encontraba solo, desarmado, ciego y herido, el objetivo de la acción militar debía ser el aprisionamiento del delincuente, no su muerte para exhibirlo como trofeo de guerra", añadió Monsalve.

La guerrilla escribe cartas a líderes extranjeros para que medien por la paz

La dirigencia guerrillera ha enviado cartas a organizaciones, instancias y personalidades internacionales pidiendo una negociación política para la paz y un intercambio humanitario. En la primera, dirigida a la exsenadora Piedad Córdoba, le manifestaban su voluntad de liberar de forma unilateral a los militares, que fueron supuestamente fusilados ante el acoso del Ejército.

La guerrilla se dirigió posteriormente a los mandatarios latinoamericanos reunidos en Caracas para la fundación de la CELAC, pidiendo una mediación internacional para la paz.