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Miércoles, 7 de Diciembre de 2011

Ganzuri forma un nuevo Gobierno en Egipto con "poderes presidenciales"

Los islamistas rozan la mayoría absoluta en la primera etapa electoral

RICARD GONZÁLEZ ·07/12/2011 - 22:13h

RICARD GONZÁLEZ - Un ciudadano vota en la primera etapa de las legislativas egipcias. mahmud hams / afp

Los miembros del nuevo Gobierno egipcio, presidido por Kamal Ganzuri, un ex primer ministro en el régimen de Hosni Mubarak, juraron sus cargos ante la presencia de Husein Tantawi, el máximo responsable de la Junta Militar. A diferencia del anterior Ejecutivo, este contará con "poderes presidenciales", un gesto destinado a poner fin a la crisis que se abrió hace casi tres semanas a raíz de los sangrientos disturbios entre activistas y Fuerzas de Seguridad, que se saldaron con la muerte de al menos 43 personas.

Según informó la agencia estatal MENA, la Junta Militar delegó al nuevo Ejecutivo, a través de un decreto, todas sus competencias excepto aquellas relativas a las Fuerzas Armadas y la Justicia. Esta concesión se queda a medio camino de las demandas de la plaza Tahrir y de las fuerzas políticas más comprometidas con la revolución, que solicitaron a la Junta una entrega inmediata de todos sus poderes. De acuerdo con la reforma constitucional aprobada en referéndum en marzo, el Consejo Superior de las Fuerzas Armadas posee los poderes reservados a la presidencia del país durante el periodo de transición.

A Ganzuri, de 78 años y que fue nombrado primer ministro el 25 de noviembre, le costó completar el Gabinete, pues muchos candidatos declinaron su ofrecimiento. Finalmente, varios ministros del anterior Gobierno repetirán en el cargo, dando un aire continuista al nuevo Ejecutivo. Entre ellos, Mohamed Kamel Amr, el titular de Exteriores. La cartera de Finanzas fue asignada a Mumtaz el Said, y la de Interior, la más delicada y difícil de asignar, a Mohamed Ibrahim Yusuf, exjefe de la Policía en un distrito cairota.

Los cambios en el Gobierno no han satisfecho las aspiraciones de los jóvenes que continúan ocupando la plaza Tahrir, pero cuya presencia ha menguado desde el inicio de las elecciones legislativas. "Es un nombramiento inútil. Están dando autoridad a una persona que controlan totalmente, y rechazan dársela a un líder revolucionario al que no puedan someter", sostiene Shadi al-Ghazali Harb, de La Coalición de Jóvenes Revolucionarios.

En cambio, los Hermanos Musulmanes sí aplaudieron el movimiento de la Junta. "Me siento satisfecho con este anuncio porque tiene lo que les faltaba a los anteriores: una autoridad clara y directa", dijo Mohamed el Amin, portavoz del Partido de la Libertad y la Justicia (PLJ), el brazo político de los Hermanos Musulmanes. La oposición consideraba al anterior primer ministro, Essam Sharaf, como una marioneta de la cúpula militar.

La constitución del nuevo Gobierno coincidió con la publicación de los resultados definitivos de la primera de las tres etapas de las elecciones legislativas, celebradas en El Cairo y Alejandría, entre otras ciudades. El islamista PLJ se confirmó como el gran ganador de los comicios, situándose al borde de la mayoría absoluta.

Entretanto, por tercera vez en sólo cinco días la Comisión Electoral ofreció un dato de participación diferente. Al menos hasta la próxima rueda de prensa, la cifra oficial es del 59%.