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Miércoles, 7 de Diciembre de 2011

David Guterson gana el premio literario a la peor narración de sexo

En uno de los párrafos de su novela 'Ed King' describe una vagina como "la parte en la que la madre tuvo relaciones sexuales con su hijo"

PÚBLICO.ES / EFE ·07/12/2011 - 12:23h

GETTY IMAGE - David Guterson, en una imagen de archivo.

El escritor estadounidense David Guterson se ha adjudicado, con todo derecho, el premio literario de ficción de "mal sexo" por el relato de una  escena sexual en la ducha en su novela Ed King, una versión moderna del mito de Edipo.

El galardón, concedido anoche por la publicación británica The Literary Review, es una llamada de atención a los escritores de ficción que recurren al lenguaje burdo, malsonante y de mal gusto que aparecen en sus novelas modernas al describir escenas sexuales, con el objetivo de tratar de desalentar el uso de estas frases.

En uno de los párrafos de Ed King, Guterson describe la vagina como "la parte en la que la madre tuvo relaciones sexuales con su hijo", mientras en el encuentro sexual en la ducha el autor se refiere al pubis como "tierra de nadie".

Tras adjudicarse el galardón, el escritor, que no pudo asistir a la entrega que tuvo lugar en el Club Militar de Londres, dijo que "Edipo prácticamente inventó el mal sexo, así que no estoy en absoluto sorprendido" por el triunfo de este premio literario.

El autor dice que no está "en absoluto sorprendido" por el galardón

Guterson competía con el japonés Haruki Murakami, con su novela 1Q84, que también fue nominado por su descripción de la anatomía femenina y por utilizar el nombre Fukaeri en un personaje femenino ya que su pronunciación es muy parecida a una palabra en inglés similar a "follar".

También figuraban los estadounidenses James Frey, con The Final Testament of the Holy Bible, Chris Adrian, con The Great Night, y Stephen King -el maestro del horror- con su novela 11.22.63, entre una lista de doce autores finalistas de varios países.

Al describir escenas sexuales, los autores recurrieron a frases como habitaciones que se sacuden, lenguas ágiles o carne húmeda, además de palabras como frotar, masajear, pellizcar o lamer.