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Miércoles, 7 de Diciembre de 2011

A la caza de jabalíes y corzos en el interior de Berlín

Queda abierta la veda para abatir conejos, jabalíes, corzos y zorros en los bosques de la capital alemana

PÚBLICO.ES / EFE ·07/12/2011 - 10:44h

Ciervo en una mirilla de una escopeta de caza.

A los berlineses les gusta cazar, sin duda. A veces van a hacerlo a las montañas, pero otras prefieren no desplazarse tanto y, si pueden, lo hacen cerca de su casa, en el centro de la ciudad. Y es que las autoridades han anunciado hoy la apertura de la temporada para la caza mayor en el término municipal de la capital alemana. En ella, se espera que en los próximos meses sean abatidos miles de jabalíes y centenares de corzos.

Según ha explicado un portavoz de la guardia forestal de Berlín, en la pasada temporada los cazadores abatieron 2.459 jabalíes y más de 500 corzos en los bosques de la capital, algunos de los cuales están en el mismo corazón de la ciudad.

A los habitantes de las urbes españoles seguramente les suene extraño eso de cazar cerca de sus casas. Pero es que Berlín, con 16.000 hectáreas de bosque y 6.500 de zonas verdes, es una de las ciudades más verdes del mundo y cuenta con una amplia fauna salvaje que convive de manera natural con sus ciudadanos.

Los responsables cinegéticos de la capital alemana han subrayado, sin embargo, que sólo se conceden licencias en la ciudad a cazadores muy experimentados y responsables, ante el peligro que su actuación puede suponer para la población.

Los cazadores han de ser profesionales y registrarse ante los guardobosques

Esos cazadores sólo pueden actuar al amanecer o anochecer, cuando se presupone que los bosques son menos visitados por los habitantes de Berlín, explicó Matthias Eggert, guardabosques en el distrito berlinés de Gatow.

Eggert subrayó que los cazadores están obligados a comunicar siempre al guardabosques de turno cuándo y dónde van a actuar "para que cada disparo sea identificado".

Además de jabalíes y corzos, los cazadores de Berlín podrán abatir conejos, zorros y también mapaches originarios de Norteamérica y que han invadido masivamente los bosques de la ciudad desde que en los años 30 del siglo XX fueran liberados los primeros ejemplares.

La caza mayor revierte en las arcas de la ciudad, ya que la carne los jabalíes y corzos se ofrece al consumidor en tres de las centrales de guardabosques de la capital alemana, lo que permite "ingresar una suma de seis dígitos", señaló finalmente Eggert.

Pero los alemanes no son los unicos que alentan la caza. En Inglaterra, donde la población de cierzos ronda los dos millones, se han propuesto conseguir sacrificar al 25% de ellos e, incluso, se ha autorizado disparar a las crías que hayan quedado huérfanas.