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Martes, 6 de Diciembre de 2011

EEUU envía a su embajador en Siria de regreso a Damasco

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, se reúne con los líderes de la oposición siria en el exilio

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·06/12/2011 - 20:30h

Gasolinera en Damasco.

El Departamento de Estado confirmó ayer que el embajador de Estados Unidos en Damasco, Robert Ford, ha regresado a Siria después de que hace seis semanas se le llamara a Washington para "consultas" ante el temor por su seguridad personal, sin que ello signifique que la fuerte tensión entre los dos países haya amainado un ápice.

Ford, que viajó a su país el 24 de octubre, había sido protagonista de varios incidentes poco diplomáticos al viajar a zonas en conflicto en abierto desafío al régimen sirio, con el fin de expresar el apoyo de EEUU a la revuelta que comenzó en marzo y ya se ha cobrado más de 4.000 vidas desde entonces, según la ONU.

El embajador "continuará el trabajo que hacía antes; es decir, transmitirá el mensaje de Estados Unidos al pueblo de Siria, informará fielmente de la situación sobre el terreno y trabajará con todo el espectro de la sociedad siria para acabar con la sangría y lograr una transición política pacífica", decía un comunicado del Departamento de Estado.

El anuncio se hizo en Ginebra mientras la secretaria de Estado, Hillary Clinton, celebraba una reunión con un grupo de sirios de la oposición que viven en el exilio, un gesto que indica que EEUU sigue comprometido con los revolucionarios que quieren acabar con el régimen del presidente Bashar al Asad.

Clinton se reunió con siete líderes de la oposición. "Es obvio", les dijo, "que una transición democrática es más que derrocar al régimen de Al Asad. Significa poner a Siria en el camino del Estado de derecho". Washington confía en que la oposición en el exilio desempeñe un papel cada vez más activo en el conflicto, aunque no está claro si cuenta con un respaldo significativo dentro del país.

La sangría continúa

En Siria, la situación se sigue deteriorando. Se calcula que al menos 80 personas han muerto desde el domingo en la provincia de Homs, el centro más activo de una revuelta que poco a poco se va convirtiendo en una guerra civil sectaria. El Gobierno de Damasco ha dicho que finalmente acepta la llegada de observadores al país, tal como ha decidido la Liga Árabe, aunque este organismo sigue negociando el acuerdo con el régimen sirio.