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Miércoles, 7 de Diciembre de 2011

Zapatero y Rajoy bendicen la propuesta de Merkel y Sarkozy

El Gobierno saliente y el entrante aplauden el plan y confían en que introduzca tranquilidad en los mercados

MARÍA JESÚS GÜEMES / JUANMA ROMERO ·07/12/2011 - 00:30h

El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, charla con su sucesor, el líder del PP, Mariano Rajoy, antes del almuerzo que tuvieron en el Congreso ayer, Día de la Constitución.- EFE / POOL

Con la vista puesta en Europa, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy exhibieron la unidad del Gobierno saliente y el entrante en el 33º aniversario de la Constitución. Una imagen estudiada, que venía además a sellar su compromiso de obedecer las decisiones que se adopten en la Unión Europea y, sobre todo, las que dispongan la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

La prueba de ello se podía extraer ayer de las palabras del líder del PP. Rajoy presumió, al llegar al acto, de que España, junto a Alemania, ya ha hecho sus deberes. Se refería a la reforma constitucional de septiembre para el control del déficit que contó con el rechazo de todos los grupos salvo PSOE, PP y UPN. "Podemos decirle a Europa y al mundo que ya lo hemos hecho", resaltó el presidente in péctore.

La primera ley será el desarrollo de la reforma constitucional

Pero fue más allá. Enfatizó una vez más que la primera ley que impulsará será la que desarrolle esta reforma, para garantizar la estabilidad presupuestaria. Rajoy explicó que Zapatero se va a encargar de trasladar que estas eran sus intenciones en el Consejo Euro-peo del viernes. Eso y que España es "un país fiable", subrayó.

El líder del PP reveló a los periodistas que ha vuelto a hablar con Merkel y que la conversación fue positiva, sin entrar en más detalles. Coincidirá con ella en la cumbre del PP Europeo que se celebra hoy y mañana en Marsella. Allí, se comprometerá de nuevo a cumplir el objetivo de déficit.

Al líder del PP se le veía preocupado. Afirmó que España "trabajará y demandará" para que se hagan todos los esfuerzos "para rescatar la credibilidad" de la deuda soberana, "para que no haya dudas sobre ella y fluya el crédito". Además, sostuvo que él va a poner en marcha reformas para mejorar la competitividad.

Un país que "dé ejemplo"

Defendió que lo hará, no sólo porque lo demanda la UE, sino, "fundamentalmente", porque "es bueno para España empezar a luchar con fuerza y tenacidad" con el fin de reducir las "terribles cifras" de paro.

Su mano derecha, María Dolores de Cospedal, no quiso hablar de los recortes acometidos en Castilla-La Mancha, donde gobierna, y prefirió centrarse en ese mensaje a Europa. "Vamos a volver a ser un país que dé ejemplo", proclamó.

Rajoy no dudó en mostrar su apoyo al nuevo tratado de la UE. "Estamos a favor", dijo directamente, sin conocer aún todo su contenido ni haberlo debatido. Confió en que se arbitren mecanismos para que se apruebe y entre en vigor "con la mayor celeridad posible". Luego, en una charla con los periodistas, no dijo si seguirá defendiendo los eurobonos ante la negativa del eje francoalemán. "En el futuro, veremos. Europa se construye poco a poco", destacó.

Rubalcaba marca distancias y dice que faltan todavía los eurobonos

Tampoco Zapatero dejó margen para la duda. El presidente en funciones calificó de "importante" el acuerdo de Merkozy, aunque aún le quede recorrido, "desarrollo, evaluación y debate en el seno del Consejo Europeo", adonde llevará una posición "plenamente consensuada" con Rajoy y con el PP y en virtud de una "visión compartida sobre el futuro de la zona euro". Afirmó esperar que sirva para que "los mercados reaccionen positivamente" y se entre en un "periodo de mayor tranquilidad, decisivo para la recuperación económica".

En los sucesivos corrillos con la prensa, el presidente remachó su apoyo al pacto francoalemán, que el viernes debe traducirse en un acuerdo de la UE que "debe parecer contundente" para apaciguar a los mercados. Elena Salgado secundó a Zapatero y aplaudió una rápida reforma de los tratados que consagre las nuevas reglas y los castigos a los países incumplidores, aunque a ellas sólo se sumen los 17 países del euro. La vicepresidenta celebró incluso la amenaza de S&P de rebaja de la deuda a 16 estados de la UE (todos menos Grecia), pues eso facilitará la firma de un acuerdo en el Consejo Europeo.

Tierra de por medio puso Alfredo Pérez Rubalcaba. Aunque la propuesta de Berlín y París sea "un paso adelante", adolece de dos fallos: le faltan los eurobonos y un "plan de reactivación económica", porque, como se hartó de decir en campaña, sólo con austeridad no se sale de la crisis.

Crítico con la reforma elogiada por PP y PSOE se mostró el coordinador de Izquierda Unida, Cayo Lara.