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Martes, 6 de Diciembre de 2011

Historia de la grabación de un disco obsceno

Se reedita 'Histoire de Melody Nelson', de Serge Gainsbourg, inspirado en 'Lolita'

JESÚS MIGUEL MARCOS ·06/12/2011 - 15:10h

PATRICK BERTRAND - El cantante francés Serge Gainsbourg, en una imagen de la época de 'Histoire de Melody Nelson'.-

"Voy a lanzarme al mercado comercial y comprarme un Rolls". Fue Serge Gainsbourg el que pronunció esas palabras en 1963, después del fracaso de su disco de jazz moderno Gainsbourg confidentiel, y era también él quien conducía el Rolls Royce que atropella a la adolescente Melody Nelson en el primer tema de un disco publicado ocho años después, el provocador Histoire de Melody Nelson. El álbum, hito de los discos conceptuales con su narración de la relación entre un hombre adulto y una quinceañera, se reedita ahora junto a un documental por su 40 aniversario.

El irreverente cantante francés cumplió con su promesa. Mediados los años sesenta, fabricaba un éxito tras otro para cantantes como Françoise Hardy o France Gall. Esta última ganó el Festival de Eurovisión en 1965 después de elegir la canción de Gainsbourg Poupée de cire, poupée de son entre otras diez. El cantante alcanzó la cumbre en 1969 con la conocida Je t'aime moi non plus, originalmente grabada con Brigitte Bardot (toma que no vio la luz hasta 1986), pero popularizada en su versión junto a Jane Birkin, que levantó un importante escándalo y fue prohibida en numerosos países (entre ellos, cómo no, España) por los gemidos de la cantante imitando el acto sexual.

"Humbert Humbert me fascinó, no Lolita, que era una niña tonta", dijo el artista

A finales de los sesenta, Gainsbourg había alcanzado todo lo que se había propuesto en los dos mundos que le obsesionaban: el de la música y el de las mujeres. Sin embargo, el cambio de década le pilló desorientado. "Siento que tengo más detrás de mí que delante, y no se trata de mi pelo", ironizaba en una entrevista de la época que recoge el documental que acompaña la reedición de Histoire de Melody Nelson.

Sobrepasados los 40, Gainsbourg necesitaba nueva munición para sus canciones. Había puesto el listón de la provocación y la transgresión (y la calidad) demasiado alto y por primera vez se veía en dificultades de disparar un poco más arriba. Entonces leyó Lolita.

El efecto Humbert Humbert

"El disco tiene una carga sexual que trastorna", señala Rafael Berrio

"Descubrí ese libro tan puro, uno de los libros más bonitos de este siglo", explicaba el cantante. Habrá que pensar que Gainsbourg se identificó con los sentimientos y sensaciones que despliega la obra, como si Nabokov hubiera leído algo íntimo dentro de él, descubriéndole, y se lo estuviera contando. "Fue Humbert Humbert [el protagonista de la obra] el que me fascinó, no Lolita, que era una niña tonta", dice Gainsbourg.

Su Lolita, su niña tonta, fue Jane Birkin, que en el documental responde con humildad, en una entrevista actual, a la descortesía de su expareja: "Probablemente en aquel entonces lo era, una pequeña niña tonta". Su relación está en el origen de Histoire de Melody Nelson, después de que se conocieran en el casting de la película Slogan (momento que también aparece en la película).

Durante ese rodaje, el cantante le regaló una copia de su colección Chansons cruelles con la siguiente dedicatoria: "Sólo faltan la Chanson de Mallory que escribiré para ti y también Histoire de Mélodie Nelson". Ocurrió en 1968 y todavía faltaban tres años para que ese álbum sobre un hombre adulto que seduce a una jovencita viera la luz.

"Es un álbum extravagante, con largos desarrollos y orquestas fantasmagóricas. Con líneas melódicas apenas sostenidas por el bajo eléctrico", cuenta el músico donostiarra Rafael Berrio, seguidor de Gainsbourg. "Lo escuché en 1979, siendo yo un adolescente. Me acuerdo bien porque el disco tiene una carga sexual que trastorna, sobre todo a esa edad tan impresionable de los 16 años", recuerda.

La grabación del álbum fue una pequeña odisea que se prolongó durante más de año y medio. Cuando establecieron el inicio de las sesiones de grabación en Londres, en 1970, no había material sobre el que trabajar. "Todo fue improvisado, no teníamos ni idea de lo que íbamos a hacer", cuenta Jean-Claude Vannier, productor del álbum, en el documental.

Como no había nada, recuperaron una melodía que habían utilizado en un anuncio de televisión y que se convertiría en el Valse de Melody. También se propusieron inno-var con el sonido: "Poner cuerdas en una canción con guitarra y batería, sin piano, era una contradicción, una combinación inexplorada. Mi idea era que en cada canción hubiera una idea", recuerda Vannier.

Marc Ros, cantante de Sidonie y gran fan del disco, cree que "el sonido de las guitarras tan seductoramente oscuras mezclado con la riqueza de los arreglos de cuerda lo hacen un disco altamente sexual". Finalmente, cuando se publicó en 1971, el disco fue un fracaso comercial, pero para entonces Serge Gainsbourg ya había logrado su objetivo: elevar un poco más el listón de su irreverente carrera.