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Lunes, 5 de Diciembre de 2011

Sin atención primaria hay menos conciencia de las enfermedades crónicas

Reuters ·05/12/2011 - 18:47h

Por Genevra Pittman

Un nuevo estudio de Estados Unidos revela que quienes se atienden en salas de emergencia como principal lugar de consulta sanitaria son menos propensos a saber que tienen enfermedades crónicas, incluidas hipertensión o colesterol alto, que aquellas personas que acuden a un consultorio médico o a una clínica.

Los investigadores señalaron que quienes no consultan a un médico de atención primaria porque no tienen cobertura, tiempo o transporte, demoran la búsqueda de tratamiento para los síntomas y no se hacen controles de rutina.

Además, no reciben la atención coordinada que ofrecen los consultorios privados y las clínicas para el seguimiento de la salud del paciente, de las recetas entregadas y la orientación alimentaria y del estilo de vida, según precisó el doctor George Rust, director del Centro Nacional de Atención Primaria de la Escuela Morehouse de Medicina, en Atlanta.

Todo esto hace que ciertas enfermedades estén subdiagnosticadas y sin control.

"Las salas de emergencia son excelentes para tratar emergencias. Lo que no ofrecen es atención prolongada", dijo Rust, que no participó del estudio.

Rust consideró que la reforma del sistema de salud debería avanzar en la reducción de estas diferencias y aumentar el acceso a la atención primaria, aunque agregó que se necesita trabajar más en la salud pública para eliminar las barreras, como las culturales, que impiden el acceso a la atención preventiva.

El equipo de Chima Ndumele, de la Brown University, en Rhode Island, analizó datos de una encuesta nacional a 22.000 adultos entre 1999 y el 2008.

Más de la mitad dijo que consultaba con regularidad a su médico de cabecera o a través de un sistema de mantenimiento de la salud. Otros concurrían a una clínica comunitaria o a un hospital. Más de 3.000 encuestados no concurrían a un único centro y otros 435 concurrían a una sala de emergencias.

Entre el 17 y el 46 por ciento de los participantes tenía presión alta (+140/90 mm Hg) o colesterol elevado (+200 mg/dl).

Los pacientes que consultaban en salas de emergencia no registraban tasas más altas de esas enfermedades que el resto de los participantes, pero eran menos propensos a saber que tenían hipertensión o colesterol alto que los que se atendían en clínicas o consultorios privados.

El 46 por ciento de los que consultaban en salas de emergencia era hipertenso y no lo sabía, comparado con el 33 al 39 por ciento de los participantes atendidos en cualquier otro lugar. Y la cifra era aún mayor en los que no concurrían siempre al mismo lugar (el 61 por ciento).

El 72 por ciento de las personas con colesterol alto que utilizaban salas de emergencia no conocía su situación, comparado con el 61-62 por ciento de las que se atendían en clínicas o consultorios privados.

Los participantes que concurrían a salas de emergencia por consultas generales también eran entre dos y cuatro veces más propensos a haber tenido un infarto o un accidente cerebrovascular que el grupo que se atendía en consultorios privados, según publica American Journal of Cardiology.

"El estudio respalda la intuición de que extender el alcance de la atención primaria hace una gran diferencia", dijo Peter Jacobson, profesor de derecho de la salud y políticas sanitarias de la Escuela de Salud Pública de la University of Michigan, en Ann Arbor, que no participó del estudio.

Los expertos coinciden en que la reforma del sistema de salud debería aumentar el acceso a la atención necesaria para evitar que la presión y el colesterol altos se conviertan en enfermedades potencialmente fatales.

FUENTE: American Journal of Cardiology, online 24 de noviembre del 2011