Archivo de Público
Lunes, 5 de Diciembre de 2011

Los vecinos del parricida aseguran que vivían con "pánico"

Los vecinos de un hombre de 44 años que mató a su madre de 80 años y luego se suicidó en el distrito madrileño de Moratalaz reconocen que el asesino era muy problemático

EUROPA PRESS ·05/12/2011 - 17:52h

Fachada del edificio donde ocurrió el suceso. EFE

Los vecinos del edificio de la calle Arroyo Fontarrón del distrito madrileño de Moratalaz en el que esta madrugada presuntamente un hombre de 44 años ha matado a su madre de 80 años y luego se ha suicidado han reconocido que veían venir este suceso y que vivían con "verdadero pánico" porque el asesino era muy problemático.

La vecina del inmueble que está debajo de donde ocurrieron los hechos, Basilia, ha relatado que el asesino le había mandado a ella cartas de amenaza y que los insultos como "escoria" u "os tengo que matar a todos" hacia el vecindario eran continuos. Además, ha recordado que intentó avisar a la fallecida de que su hijo algún día le haría daño, pero ha lamentado que la víctima siempre hacía oídos sordos.

El supuesto parricida se tiró por la ventana del piso que da a la calle Arroyo Fontarrón y en su caída chocó contra el aparato del aire acondicionado que está en el exterior del salón de Basilia que, según ha indicado, "se ha estropeado". "Todos los vecinos saben las que tenía montadas. Yo tenía mucho miedo, tenía siempre las ventanas cerradas porque tenía miedo de que me echara algo ardiendo", ha sostenido.

En este sentido, el vecino del piso de enfrente de donde ocurrieron los hechos, Primitivo, ha contado que sobre las tres de la madrugada escuchó el timbre de su vivienda sonar y cuando fue a ver qué ocurría por la mirilla de su puerta observó a varios agentes de la Policía subir y bajar por las escaleras del inmueble. "Ya estábamos moscas porque había pasado varias veces", ha asegurado.

Por último, otro vecino del bloque, Víctor, ha recordado que, anteriormente, ya se habían producido "problemas" con el parricida. Así, ha contado que en una ocasión llegó a romper el espejo del ascensor.