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Domingo, 4 de Diciembre de 2011

El cineasta Ramón Margareto desnuda en Palencia su lado pictórico

EFE ·04/12/2011 - 11:16h

EFE - El polifacético artista Ramón Margareto, ganador del Goya 2011 al Mejor Corto Documental por su trabajo "Memorias de un cine de provincias", muestra en Palencia su faceta como pintor a través de la exposición Geopop Art, que puede verse en la capital hasta el 12 de diciembre.

El cineasta Ramón Margareto, ganador del Goya 2011 al Mejor Corto Documental por su trabajo 'Memorias de un cine de provincias', muestra en Palencia su faceta como pintor a través de la exposición Geopop Art, una mezcla de abstracción geométrica y de pop art en la que funde cine y pintura.

Es la primera exposición individual del polifacético artista, cuya faceta como cineasta ha sido más que reconocida con numerosos premios, entre ellos un Goya, y que ahora desnuda su lado más pictórico para hablar, en otro lenguaje, de las cosas que le importan.

Lo hace con Geopop Art, una muestra en la que saca todo lo que tiene dentro, su forma de ver el mundo y todo lo que le interesa, según ha confesado el propio autor en declaraciones a Efe.

En ella se funden dos estilos, la abstracción geométrica y el pop art, dando paso a una obra pictórica en la que hay mucho cine y mucho contenido visual, una obra en la que manda "la imagen, el color y el tecnicolor", ha asegurado.

"Mi parte de pop art es más cinematográfica y mi parte de abstracción geométrica es más psicoanalítica o del inconsciente", ha reconocido el artista.

Un artista que lleva pintando y esculpiendo desde que era niño, aunque su faceta más conocida sea la cinematográfica con trabajos en corto como 'Clarísimas', 'Dolorosa' o el galardonado 'Memorias de un cine de provincias' y un largo 'Salamandras y Salamandros' a punto de caramelo.

Pero Ramón Margareto tiene vocación de artista desde que nació, y lo demostró ya con doce años en su primera exposición hecha con figuras de plastilina cuando todavía vivía en Medina de Rioseco (Valladolid), localidad que le vio nacer.

En Palencia, donde se mudó a los 14 años, también demostró sus dotes de artista pintando los carteles que se ponían en el cine Ortega, propiedad de su familia, anunciando los espectáculos, películas, obras de teatro y musicales, que acogió este edificio centenario con mucha alma, tal y como recogió en su corto documental ganador del Goya este año.

De forma paralela ha venido la formación teórica, con muchos cursos y su paso, ya de adulto, por dos grandes escuelas de artistas L'Atelier y el taller de La Salamandra, que le ha inspirado su ultimo trabajo sobre las artes plásticas, el largometraje 'Salamandras y Salamandros'.

Pero dice el mismo que descubrió su camino artístico y creativo en una tienda oriental de Madrid donde encontró unos papeles de arroz con los que empezó a hacer collages, que fue abandonando para dar paso a la abstracción geométrica.

Una abstracción geométrica que expone ahora en Palencia fusionada con el pop art, en una obra donde prima el color, todos los colores en general, y dos muy recurrentes en particular, el plateado y el dorado.

"Posiblemente influencia de mi etapa como monaguillo en las iglesias de Medina de Rioseco entre retablos de pan de oro de los grandes imagineros castellanos", ha apuntado.

Y entre los temas "la España que veo" en el cuadro 'Dos Españas' pintado con dos colores con los que mezcla la bandera republicana y la nacional para sugerir "las dos Españas en que creo que todavía seguimos viviendo".

"La España que me gustaría ver" está un poco más adelante, en otro cuadro en el que plasma la diversidad de muchas comunidades autónomas, muchas culturas y muchas Españas.

Que Ramón Margareto ha sido un niño pegado a una pantalla está claro en 'Lluvia' o 'Carta de ajuste', y la relación con su lado más cinematográfico se ve en otros inspirados en sus cortometrajes como 'Dolorosa' con capirotes de Semana Santa que invertidos "son los siete cuchillos que lleva la virgen Dolorosa", o 'Clarísimas', en recuerdo al "mejor rodaje de mi vida" y uno de los más premiados.

Tampoco falta el homenaje a Bolywood, una industria cinematográfica de la que admira sus argumentos melodramáticos y sus numeros musicales brillantes, ni temas como la diversidad, la integración o la adaptación también presentes en su trabajo.

Y vaya por delante, un nuevo proyecto, 'Desestructuras', su próxima muestra en la que se despojará del pop art para quedarse en pura geometría.

Por Almudena Álvarez