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Sábado, 3 de Diciembre de 2011

Los líderes de CELAC buscan integración regional con beneficio para los pueblos

EFE ·03/12/2011 - 16:54h

EFE - El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, llega a la segunda sesión de la cumbre de la naciente Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que se realiza en Caracas, Venezuela.

Los líderes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) hicieron hoy sus últimas propuestas en Caracas antes de poner en marcha una integración regional que debe revertir en beneficio de los pueblos, en una cumbre que ha desembocado en el nacimiento de esta organización.

El presidente de Venezuela y anfitrión de la cumbre, Hugo Chávez, dio el pistoletazo de salida a esta reunión con el anuncio de que a su término saldrían tres documentos: la Declaración de Caracas, un plan de acción y otro de índole procedimental.

En esta segunda plenaria estuvieron presentes una treintena de jefes de Estado y Gobierno, después de que algunos abandonaran esta madrugada Caracas, como la brasileña Dilma Rousseff, la argentina Cristina Fernández y el mexicano Felipe Calderón y hoy se sumara el chileno Sebastián Piñera.

Los únicos ausentes fueron el peruano Ollanta Humala, la costarricense Laura Chinchilla y el salvadoreño Mauricio Funes.

El mandatario de Guatemala, Álvaro Colom, abrió la segunda plenaria con un llamamiento a fortalecer la cooperación sur-sur en el seno de la CELAC, al agradecer el apoyo que ha recibido su Gobierno especialmente en la lucha contra el crimen organizado.

Esa cooperación sur-sur ha sido la que ha permitido "visualizar que no somos victimarios, ni violentos, sino que somos víctimas del narcotráfico", dijo Colom, que estuvo acompañado en Caracas por el presidente electo de su país, Otto Pérez Molina, a quien él mismo invitó para que fuera testigo del histórico nacimiento de la CELAC.

"El narcotráfico es un problema que se ha globalizado, es un problema mundial", advirtió, al afirmar: "nuestra región está seriamente amenazada por el crimen organizado".

En términos de seguridad regional también se expresó el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, quien respondió a los mensajes que las guerrillas de las FARC y el ELN difundieron durante esta cumbre y en los que expresaron su voluntad de diálogo.

"Habrá diálogo cuando el Gobierno de Colombia y los 46 millones de colombianos aburridos de la violencia" vean "una voluntad" cierta de los guerrilleros de negociar la paz, manifestó Santos, al aludir a las consecuencias del único conflicto armado activo en América.

El presidente chileno, Sebastián Piñera, destacó que la unidad es el único camino para los países de América Latina y el Caribe ante la "tremenda" oportunidad histórica que se les presenta, palabras semejantes a las expresadas el viernes por sus colegas de Brasil y Argentina ante el plenario.

"Estamos sin duda en una gran situación y tenemos una tremenda oportunidad de lograr aquello que nuestros padres, abuelos y quienes nos antecedieron nunca lo lograron", señaló Piñera, quien subrayó: "no tenemos derecho a dejar pasar esta oportunidad".

Piñera habló del problema del narcotráfico y del conflicto marítimo con La Paz y manifestó al presidente boliviano, Evo Morales, "la firme voluntad" de su Gobierno de "avanzar por los caminos del diálogo para encontrar soluciones útiles, concretas y factibles".

Poco antes, Morales había pedido que la CELAC respalde el derecho de su país a recuperar la salida al mar que perdió al ser derrotado por Chile en una guerra de finales del siglo XIX.

"Bolivia quiere estar en igualdad de condiciones con otros estados, con acceso libre y soberano al mar", aseveró.

Por su parte, el mandatario panameño, Ricardo Martinelli, pidió la creación de una Secretaría Permanente de la CELAC, que nació hoy en Caracas asumiendo el patrimonio político del Grupo de Río y la Cumbre de América Latina sobre Integración y Desarrollo (CALC).

"Tenemos que ser más proactivos", indicó, al sugerir el emplazamiento de ese órgano en Panamá, por su situación en el centro del continente y los inicios independentistas impulsados por el libertador Simón Bolívar con el congreso de Panamá en 1826.

Por último, los países caribeños lamentaron estar fuera de la "troika" (Chile, Cuba y Venezuela) que dirigirá la nueva CELAC y pidieron un puesto permanente en esa cúpula para dejar de ser un "apéndice", iniciativa que el presidente venezolano, Hugo Chávez, exigió estudiar.

Así lo expresó en nombre de los caribeños la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad Bissessar: "si queremos hacer las cosas distintas como las quiere hacer la CELAC es importante que consideremos hacer el cuarteto porque, en el pasado, el Caribe ha sido un apéndice de todos los escenarios mundiales".