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Viernes, 2 de Diciembre de 2011

Justicia no, venganza

EULÁLIA IGLESIAS ·02/12/2011 - 08:00h

La Conspiración

Director: Robert Redford
Género: Drama Judicial
Nacionalidad: EEUU
Reparto: James McAvoy, Robin Wright
Duración: 122 minutos 

En Síntesis

Tras el asesinato de Abraham Lincoln y la muerte a tiros del hombre que le disparó, el actor John Wilkes Booth, una única mujer, Mary Surratt, es arrestada y acusada junto a otros siete sospechosos de conspiración. Según el tribunal militar, Surratt participó en las reuniones para organizar el magnicidio que tuvieron lugar en la pensión que ella regenta. El joven abogado Frederick Aiken, un héroe de la Guerra de Secesión que acaba de finalizar, se encarga de su defensa. Aiken no siente a priori ninguna simpatía por esta joven viuda del bando sudista...

Comentario

En esta incursión en el drama judicial histórico, el director Robert Redford (Gente corriente', El río de la vida', Leones por corderos') no se muestra tan interesado en reconstruir un episodio poco conocido de la guerra civil norteamericana como en ofrecer una reflexión intemporal sobre la necesidad de seguir defendiendo, incluso en circunstancias poco propicias, unos derechos inalienables asociados a los conceptos de verdad y justicia. Un objetivo, por otro lado, muy coherente en la carrera de un actor y director que siempre se ha identificado con la corriente de pensamiento más liberal de su país.

Aunque ambientada en la segunda mitad del siglo XIX, La conspiración' toma como modelo el cine judicial que triunfó en Norteamérica en los años sesenta, cuando las películas de Hollywood abandonaron el arquetipo de héroe de acción que triunfa en el campo de batalla habitual del cine bélico o del western para decantarse por un nuevo tipo de héroe, el que esgrime la palabra para defender una serie de valores morales en una corte judicial. Frederick Aiken sufre esta transición en pleno arranque de la película, cuando el fin de la contienda le obliga a cambiar las armas por las leyes y, tras ser proclamado un héroe bélico, se enfrenta al dilema de actuar como abogado defensor de una mujer del bando enemigo. El tribunal se convierte en el nuevo campo de batalla de Aiken, que se quedará solo ante el peligro en su defensa de la verdad.

Totalmente convencido del valor absoluto de los conceptos que defiende su película y su protagonista, poco espacio ha dejado Robert Redford para los matices en La conspiración'. El director estadounidense convierte a su protagonista femenina (una espléndida interpretación de Robin Wright) en una digna sudista víctima de unos militares unionistas sedientos de venganza, lo que le ha valido al director más de una acusación en su país, por otro lado exagerada, de revisionismo histórico.

Ecos del pasado

El vínculo de La conspiración', no por casualidad ambientada en un momento tan delicado de la historia de Estados Unidos como fue el fin de la guerra civil y el asesinato de su primer presidente republicano, con cualquiera de las posturas que han mantenido los últimos gobiernos estadounidenses respecto a la tortura o la pena de muerte es más que evidente. La película de Robert Redford es un ataque en toda regla a la idea de que los derechos humanos pueden quedar en entredicho en aras de la seguridad de la nación, ya sea a mediados del siglo XIX, ya sea en pleno siglo XXI y durante una supuesta guerra contra el terror.

Conspiradores

Robert Redford no ha tenido ningún reparo en contratar actores británicos e irlandeses como James McAvoy. Tom Wilkinson o Colm Meaney para una película tan estadounidense como La conspiración'.

En el rol principal, McAvoy, el profesor Xavier de X-men. Primera Generación' (Matthew Vaughn, 2011) y protagonista de Expiación' (Joe Wright, 2007), asume la responsabilidad de encarnar un papel que hace décadas hubieran interpretado iconos americanos como James Stewart, Henry Fonda o Gregory Peck. Aunque es Robin Wright (ya sin el apellido Penn que le haga sombra) quien destaca como madre sufridora, típica mujer sudista que nunca pierde su orgullo y mártir de las ansias de revancha unionistas.