Archivo de Público
Lunes, 21 de Noviembre de 2011

Exposición previa a virus gripales debilita gravedad pandemias

Reuters ·21/11/2011 - 18:21h

Por Kerry Grens

La inmunidad obtenida con la versión estacional previa del virus de la gripe redujo la gravedad de la pandemia del 2009, según revela un estudio realizado en Estados Unidos.

Un equipo de Texas estudió a cientos de adultos durante la temporada de influenza del 2009-2010 y halló que los que ya habían tenido la gripe estacional fueron menos propensos a infectarse con la cepa pandémica o a enfermar gravemente si se contagiaban el virus que la población que nunca había estado expuesta a virus anteriores de la influenza.

El sistema inmune recuerda encuentros pasados con ciertos virus y eso le permite eliminarlos en el futuro. En la pandemia del 2009, el virus de la influenza pertenecía a la misma familia de cepas virales, conocidas como H1N1, que la gripe estacional de años anteriores.

"A ambas se las llama H1 por algo. Están relacionadas. El H1 pandémico es distinto al estacional, pero sigue siendo un H1", dijo Mark Lipsitch, profesor de la Escuela de Salud Pública de Harvard, quien no participó del estudio.

H1 es un tipo de proteína que produce el virus de la influenza. Cuando el sistema inmune queda expuesto al virus, el organismo fabrica moléculas llamadas anticuerpos que reconocen y bloquean la proteína para que el virus no pueda invadir las células.

Cuando la pandemia comenzó a crecer en Estados Unidos en otoño del 2009, los autores empezaron a seguir a 513 adultos del campus de la Texas A&M University.

Al inicio del estudio, en septiembre, el equipo les extrajo muestras de sangre y, si se enfermaban, les extraían una nueva muestra sanguínea y les realizó un hisopado de garganta.

Durante la temporada, 116 se contagiaron el virus pandémico, según la determinación de anticuerpos en sangre al final del estudio, en la primavera boreal del 2010.

El 33 por ciento de los participantes sin signos de anticuerpos en sangre contra el virus de la temporada gripal previa al inicio del estudio, se infectó con la cepa pandémica. Lo mismo ocurrió con apenas el 18 por ciento de las personas con los anticuerpos.

El doctor Robert Couch, autor principal del estudio y profesor del Baylor College of Medicine, opinó que los resultados demuestran que una "dosis" previa del virus estacional H1N1 brindó algo de protección contra el virus pandémico.

"La inmunidad no previno la influenza. Tuvimos una epidemia de gripe, pero no el desastre que se había anticipado", dijo Couch a Reuters Health.

Comparada con la pandemia de 1918, en la que murieron unos 675.000 estadounidenses, por ejemplo, la del 2009 fue "leve", con por lo menos 14.000 muertes, una cifra por debajo de la registrada con la gripe estacional.

"Lo que más me impresionó fue la sorprendente similitud de los resultados con lo que observamos en 1977 durante la gripe rusa", indicó Couch.

La gripe de Rusia, causada también por un virus H1N1, afectó principalmente a los jóvenes, quizás porque los mayores de 25 años ya habían tenido contacto con un virus H1N1 a fines de los años 50. Como en el 2009, la población tenía algo de inmunidad contra el H1N1 en 1977, cuando apareció la llamada gripe rusa.

Lipsitch dijo que la inmunidad contra la gripe estacional sería uno de muchos factores que ayudaron a que la pandemia del 2009 no fuera tan grave. "Es muy difícil separar esos factores", dijo el autor del estudio.

FUENTE: Clinical Infectious Diseases, online 10 de noviembre del 2011