Jueves, 4 de Octubre de 2007

Al Kassar no acepta ser extraditado a EEUU por miedo a no tener un juicio justo

EFE ·04/10/2007 - 19:46h

EFE - El sirio Monzer Al Kassar, a su llegada a la Audiencia Nacional para asistir a la vista de su extradición a Estados Unidos por un delito de tráfico de armas a Colombia, acusación que motivó su ingreso en prisión el pasado mes junio tras ser detenido en el aeropuerto de Barajas. EFE

El sirio Monzer Al Kassar dijo hoy al tribunal de la Audiencia Nacional que celebraba una vista para su extradición que no quiere ser entregado a Estados Unidos, que le reclama por un delito de tráfico de armas a Colombia, porque allí no tendrá garantía de un juicio justo "por ser árabe".

Al Kassar aseguró que no ha cometido "ningún delito" y que le reclaman por una "venganza política" debido a unas declaraciones críticas contra el presidente norteamericano, George Bush, que realizó durante una entrevista.

El supuesto traficante fue detenido el pasado 8 de junio en el aeropuerto madrileño de Barajas atendiendo a una orden de busca y captura emitida por las autoridades judiciales estadounidenses, que le reclaman por diecisiete cargos, aunque esta solicitud se sustenta en un presunto delito de tráfico de armas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El acusado aseguró que se reunió con "representantes del gobierno de Nicaragua", que comprobó que "todo era legal" y que incluso consultó la cuestión con un inspector de Policía español -José Villarejo-, quien le dijo, según Al Kassar, que no había ningún problema.

El ciudadano sirio añadió que desconocía que las armas fuesen para las FARC, porque, "de haberlo sabido, lo hubiera denunciado inmediatamente" y expresó que, en caso de que los jueces consideren que ha cometido algún delito, desea ser juzgado en España.

El inspector jefe de la Comisaría General de Información José Villarejo compareció como testigo propuesto por la defensa de Al Kassar y declaró que éste le mantuvo al corriente de la operación, porque colaboraba con ellos y le conoce desde 1993", y añadió que "nunca tuvo la sensación" de que la venta estuviera relacionada con asuntos de terrorismo.

El fiscal Enrique Molina, favorable a la extradición de Al Kassar, explicó que fueron esos representantes gubernamentales con los que contactó el acusado quienes denunciaron a la DEA (Agencia Antidroga de EEUU) las irregularidades de la operación comercial.

El representante del Ministerio Público aseguró que Al Kassar debe ser juzgado fuera de España porque se trata de un delito "que se desarrolla en varios países, ya que la proposición del negocio tuvo lugar en El Líbano, las armas procedían de Rumanía y tenían por destino Colombia".

El abogado defensor, José Luis Sanz Arribas, se opuso al traslado de su patrocinado porque cree que la reclamación de las autoridades estadounidenses esconde una motivación política y racista.