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Martes, 15 de Noviembre de 2011

La dieta mediterránea controla la apnea obstructiva del sueño

Reuters ·15/11/2011 - 18:10h

Por Megan Brooks

Un equipo de Grecia descubrió que la dieta mediterránea ayuda a los adultos con el síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS).

En un grupo de adultos obesos con SAOS moderado a grave, bajo tratamiento con terapia de presión de aire continua positiva (CPAP, por sus siglas en inglés), el equipo halló que la dieta mediterránea combinada con ejercicio durante seis meses mejoraba los resultados del índice apnea-hipoapnea (IAH) durante el sueño REM, comparado con una dieta saludable más ejercicio.

"Los médicos deberían alentar a sus pacientes a combinar la terapia CPAP con una dieta mediterránea reducida en calorías y ejercicio", opinó el autor principal, doctor Christopher Papandreou, de la Clínica de Medicina Preventiva y Nutrición de la Escuela de Medicina de la Universidad de Creta, en Heraklion.

El estudio incluyó a 40 adultos con un índice de masa corporal (IMC) de por lo menos 30 kg/m2 y SAOS moderado a grave, es decir, más de 15 episodios de apnea-hipoapnea por hora, según una polisomnografía nocturna y la somnolencia diurna.

Todos los participantes cumplían con la terapia CPAP y se los alentaba a aumentar la actividad física con caminatas diarias de por lo menos 30 minutos.

A 20 se les indicó una dieta mediterránea reducida en calorías y a otros 20, una dieta saludable reducida en calorías durante seis meses. En ambos grupos, el objetivo era alcanzar un consumo de 1.200 a 1.500 kilocalorías por día (kcal/día) entre las mujeres y 1.500 a 1.800 kcal/día entre los hombres.

Las "guías generales" para el grupo tratado con la dieta mediterránea fueron consumir seis porciones diarias de cereales no refinados; cinco porciones semanales de papa; cinco porciones diarias de vegetales (dos en ensalada); cuatro porciones diarias de frutas frescas; tres o más porciones semanales de legumbres; tres porciones semanales de pescado (por lo menos una porción de pescado graso); una porción diaria de nueces; tres porciones semanales de pollo sin piel; tres porciones semanales de carne roja, y siete copas de vino tinto por semana.

El consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales no refinados y pescado fue tres veces mayor con la dieta mediterránea que con la dieta saludable, mientras que el consumo de carne roja en el grupo tratado con la dieta mediterránea fue un tercio que en el grupo de control.

El equipo de Papandreou halló que el cumplimiento de la dieta era significativamente superior con la versión mediterránea que con la de "control".

El grupo tratado con la dieta mediterránea también aumentó la actividad física más que el otro grupo y logró una mayor reducción en varios índices antropométricos, como la circunferencia de cintura y su relación con la altura y la cadera.

A los seis meses, el grupo tratado con la dieta mediterránea había logrado adelgazar y reducir el IMC más que el grupo de control, aunque sin relevancia estadística.

Todos los participantes cumplían al 100 por ciento la terapia CPAP, "por lo tanto, las diferencias en cuanto a los kilos perdidos y la adherencia a la dieta no podrían atribuirse a la CPAP".

En cuanto al descanso nocturno, no se observaron diferencias significativas entre los grupos en cuanto a los parámetros del sueño y los episodios de apnea-hipoapnea durante el sueño REM, que mejoraron mucho más en el grupo tratado con la dieta mediterránea.

Inicialmente, los grupos tratados con la dieta mediterránea y con la versión placebo tenían, respectivamente, unos 67,9 y 56,4 episodios apena-hipoapnea durante el sueño REM por hora.

A los seis meses, el grupo tratado con la dieta mediterránea tenía 18,4 episodios, mientras que en el grupo de control la reducción era de apenas 2,6 episodios.

Para los investigadores, esa diferencia estaría asociada con la mayor reducción de la grasa abdominal en el grupo tratado con la dieta mediterránea. Eso, quizás, "mejoría la carga mecánica asociada con el SAOS".

El equipo sostiene que se necesitan más estudios para explicar el papel de la dieta mediterránea en "el plan terapéutico" para pacientes con SAOS.

FUENTE: European Respiratory Journal, online 27 de octubre del 2011