Archivo de Público
Jueves, 10 de Noviembre de 2011

Médicos que poseen equipamiento hacen test cardíacos adicionales

Reuters ·10/11/2011 - 17:17h

Por Genevra Pittman

Los pacientes cardíacos son más propensos a que les hagan test de control costosos antes de lo que recomiendan las guías cuando el médico de cabecera posee el equipamiento o cobra por interpretar los resultados.

En los últimos años, son cada vez más las pruebas de esfuerzo con imágenes que se realizan en los consultorios en lugar de los hospitales porque grupos de médicos compran los equipos para realizarlas.

Y aunque eso es conveniente para los pacientes, puede elevar el costo de la atención si los médicos que solicitan los test son los que obtienen el reembolso por el servicio.

Las pruebas de estrés con imágenes, que cuestan unos 1.000 dólares, determinan el flujo de sangre al corazón y cómo el músculo cardíaco funciona en reposo y ejercicio.

La Fundación del Colegio Estadounidense de Cardiología recomienda realizar el test a los dos años del implante de un stent, a los cinco de un bypass coronario o antes si el paciente empieza a sentir dolor torácico o problemas para respirar.

"Las pruebas nos aportan información importante, en especial de pacientes con síntomas o algún cambio del estado clínico", dijo el doctor Bimal Shah, del Centro Médico de la Duke University, en Carolina del Norte, y que participó del estudio.

El equipo de Shah utilizó datos nacionales de unos 18.000 pacientes de entre 18 y 64 años, a los que se les había eliminado una obstrucción arterial cerca del corazón. A todos los pacientes se los controló unos meses después del procedimiento.

A partir de los códigos de facturación del seguro de salud, el equipo determinó qué médicos habían realizado y obtenido reembolso por pruebas de esfuerzo en sus consultorios y cuáles habían cobrado por interpretar los resultados.

La mayoría de los cardiólogos del estudio le cobraron a la aseguradora por lo menos un tipo de prueba de esfuerzo, mientras que los médicos de atención primaria generalmente no cobraron por realizar las pruebas o interpretar resultados.

El 12 por ciento de los pacientes realizó una prueba de esfuerzo después de la consulta. Tras considerar la edad, los síntomas y otros factores de riesgo cardíaco, los pacientes eran dos veces más propensos a recibir indicación de hacer la prueba si el médico recibía un reembolso por eso.

Y eran por lo menos un 60 por ciento más propensos a tener que hacer la prueba si el médico recibía algún pago por interpretar los resultados (pero sin realizar la evaluación) que los pacientes cuyos médicos no recibían reembolso por hacer la prueba ni por interpretar los resultados.

Uno de cada 10 pacientes sin síntomas cardíacos al momento de la consulta recibió indicación de hacer la prueba de esfuerzo, según publica Journal of the American Medical Association.

"Un mayor uso no necesariamente implica un uso excesivo", dijo Danny Hughes, experto en tecnología e incentivos económicos del Centro de Ciencias de la Salud de la University of Oklahoma.

Pero en la mayoría de los tipos de estudios diagnósticos por imágenes, "existirían muy pocos beneficios asociados con el uso excesivo", agregó Hughes, que no participó del estudio.

Cuando se realizan con demasiada frecuencia, indicó Shah, las pruebas de esfuerzo agregan costos innecesarios al sistema de salud. El valor de los test varía, pero es de unos 1.000 dólares.

Además, exponen a los pacientes a bajos niveles de radiación y pueden dar falsos positivos, que llevan a realizar más estudios para confirmar o descartar el resultado.

Shah señaló que el estudio comenzó en el 2004, antes de que las guías recomendaran explícitamente realizar la prueba de esfuerzo con un intervalo de por lo menos dos años en los pacientes sin síntomas.

Desde entonces, Medicare redujo los reembolsos de estos test, de modo que los resultados debería replicarse con datos más recientes y una muestra más representativa.

Otros estudios "demostraron una y otra vez que los médicos que poseen equipos de prueba utilizan mucho más los nuevos estudios por imágenes", dijo Vijay Rao, responsable del Servicio de Radiología de la Escuela de Medicina Jefferson, en Filadelfia, y que no participó del estudio.

Rao comentó a Reuters Health que, para reducir los test innecesarios, algunas aseguradoras de salud exigen autorizar previamente los estudios por imágenes para asegurarse de que están reembolsando sólo los que se realizan según las guías.

FUENTE: Journal of the American Medical Association, online 8 de noviembre del 2011