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Martes, 8 de Noviembre de 2011

Millones de recetas de antibióticos pediátricos son innecesarias

Reuters ·08/11/2011 - 15:45h

Por Genevra Pittman

Un nuevo estudio realizado en Estados Unidos sugiere que los pediatras entregarían más de 10 millones de recetas de antibióticos por año para enfermedades como la gripe y el asma, que no responden a esos fármacos porque no están causadas por bacterias.

Este mal uso de los antibióticos aumenta la resistencia de los microbios a los medicamentos, lo que hace que no den resultado cuando se los necesita.

"Los antibióticos son maravillosos. Hay veces que realmente son necesarios y lo importante es saber cuándo", dijo Betsy Foxman, epidemióloga de la Escuela de Salud Pública de la University of Michigan, en Ann Arbor, quien no participó del estudio.

La investigación incluyó una muestra representativa de la población de Estados Unidos de 65.000 consultas ambulatorias de menores de 18 años entre el 2006 y el 2008. Con códigos clínicos, los autores pudieron determinar el diagnóstico de cada paciente y el fármaco indicado.

En total, los médicos habían recetado un antibiótico cada cinco consultas. La mayoría, a niños con problemas respiratorios, como infecciones sinusales y neumonía.

Algunas de esas infecciones son bacterianas, pero casi un cuarto de todas las recetas de antibióticos las recibieron pacientes con enfermedades respiratorias que probablemente o definitivamente no necesitaban un antibiótico, como bronquitis, gripe, asma y alergia.

Eso se traduce en más de 10 millones de recetas de antibióticos anuales que causarían más daños que beneficios, según escribe en la revista Pediatrics el equipo del doctor Adam Hersh, de la University of Utah, en Salt Lake City.

La mitad de todos los antibióticos recetados eran "de amplio espectro", es decir, contra una gran cantidad de bacterias.

"Matan más bacterias buenas del organismo y lo vuelven vulnerable a las bacterias resistentes a los antibióticos", señaló Hersh. "En muchos de esos casos, el uso de antibióticos no está indicado", agregó.

Foxman recordó que la eliminación de las bacterias intestinales no dañinas está asociada con la aparición de asma y, más recientemente, obesidad.

"Pensamos en los antibióticos como una panacea, pero en realidad van contra todo en el organismo. Al hacer desaparecer los microbios con los que debemos convivir, podríamos estar causando otras enfermedades que desconocemos", dijo Foxman.

Hersh señaló varios motivos por los que los médicos recetan antibióticos cuando no deberían.

"Uno es porque el diagnóstico no suele ser muy claro, como ocurre con las infecciones de oído. Se toma la decisión de recetar un antibiótico a pesar de la incertidumbre diagnóstica, sólo para estar más seguros", manifestó.

En esos casos, indicó, lo mejor es "esperar y ver"; volver a ver al niño en un par de días para evitar una indicación innecesaria.

"Si el médico sugiere un antibiótico, por ejemplo, para una infección del oído, hay que preguntarle cuán seguro es el diagnóstico. Si es incierto, hay que preguntarle si no sería más seguro esperar uno o dos días bajo control, en lugar de empezar a utilizar un antibiótico inmediatamente", aconsejó el autor.

FUENTE: Pediatrics, online 7 de noviembre del 2011