Jueves, 4 de Octubre de 2007

A partir de hoy más de 5.000 industrias deberán reparar el daño si contaminan

EFE ·04/10/2007 - 18:22h

EFE - Los ministros de Cultura y Medio Ambiente, César Antonio Molina y Cristina Narbona, respectivamente conversan durante el pleno del Congreso. EFE

El Congreso ha aprobado hoy definitivamente la Ley de Responsabilidad Ambiental, por lo que a partir de ahora más de 5.000 instalaciones industriales estarán obligadas a pagar y reparar todos los daños causados al entorno, con independencia de si hubo culpa o no.

Según ha informado el Ministerio de Medio Ambiente, los principios de "prevención" y de "quien contamina, repara", que va más allá del de "quien contamina, paga", inspiran esta Ley.

La norma, que traspone una directiva comunitaria europea, exige reparar los daños al medio ambiente en su integridad, devolviendo los recursos naturales al estado original en el que se encontraban antes del daño.

Con esta ley "se da un paso transcendental para la protección de los recursos naturales, con un enfoque equilibrado pero más ambicioso que el previsto en la norma comunitaria, algo lógico en un país en el que el 25 por ciento del territorio (1.100 espacios) está protegido por la Red Natura 2000", según el Ministerio.

La norma obliga a más de 5.000 industrias, a 30.000 empresas de transporte de mercancías peligrosas y a casi un millón de explotaciones agrarias a asumir la responsabilidad medioambiental en la que puedan incurrir en el desarrollo de sus actividades y hacer frente al coste económico de la reparación de desastres.

Para asegurar que las empresas disponen de los recursos económicos necesarios para hacer frente a su responsabilidad, la ley exige la constitución de una garantía financiera, que se introducirá de forma gradual a partir del año 2010.

Se trata de asegurar que el responsable de la actividad devuelva los recursos naturales dañados a su estado original, sufragando el total de los costes, aún cuando no haya cometido ninguna infracción administrativa y haya actuado de conformidad con la normativa aplicable.

Con ello "se quiere evitar que la factura de la reparación sea sufragada por los presupuestos públicos, como viene ocurriendo en muchas ocasiones hasta la fecha".

Junto a la reparación efectiva del daño, se persigue reforzar el principio de "prevención" para evitar que los daños medioambientales lleguen a producirse.

Para ello, obliga a los operadores de las actividades económicas y profesionales a que adopten todas las medidas de prevención que resulten necesarias ante un supuesto de amenaza de daño al medio ambiente.

Los recursos naturales protegidos por el nuevo régimen de responsabilidad son el agua, la costa, el suelo, los hábitats naturales protegidos, así como las especies silvestres protegidas.

Las actividades económicas y profesionales susceptibles de ocasionar daños medioambientales son aquellas ya reguladas por la legislación comunitaria y que, por su naturaleza, entrañan riesgos, aunque sean potenciales, para el medio ambiente o para la salud humana.

La obligación de prevenir y evitar daños medioambientales se generaliza al conjunto de operadores económicos y profesionales.

Otro de los aspectos más novedosos de la ley es el carácter ilimitado de la responsabilidad medio ambiental.

Obliga a reparar los daños en su integridad, devolviendo los recursos naturales al estado original, con independencia de cuál sea la cuantía económica a la que ascienda dicha reparación.

La ley exime del cumplimiento de suscribir una garantía financiera a aquellas actividades susceptibles de ocasionar daños cuyo coste de reparación se evalúe por debajo del umbral de 300.000 euros.