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Miércoles, 23 de Enero de 2008

Telefónica sustituye a Pizarro por un negociador para Brasil

Eva Castillo se convierte en la primera mujer que se sienta en el consejo

ANA TUDELA ·23/01/2008 - 22:14h

Me siento “profundamente brasileiro”, dijo ayer el presidente de Telefónica, César Alierta, al recoger el premio Empresario del año otorgado por la Cámara de Comercio Brasil-España.

Y la frase debió echar chispas en los oídos del presidente de Portugal Telecom, Enrique Granadeiro, por mucho que su nombre suene a samba más que el de Alierta, ya que sigue negándose a vender a la española el 50% que ésta no controla en la compañía de móvil brasileña Vivo, uno de los pocos objetivos frustrados de Alierta en 2007.

Por mucho que considere aquél su mercado de expansión por idioma y orgullo de antiguas colonias, ayer Portugal Telecom no sólo vio cómo premiaban a su rival, sino que leyó el nombramiento de Luiz Fernando Furlán, ex ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, como consejero de Telefónica.

Luiz Fernando Furlán es un conocido de la casa que fue consejero de 2000 a 2003 y dejó su asiento precisamente al ser llamado por Lula. Llega como independiente, lo mismo que se fue. Y lo hace cuando permanecen aparentemente bloqueadas las conversaciones con Portugal Telecom para comprarle la mitad de Vivo.

Brasil, que aporta a Telefónica más del 38% de la ganancia en América Latina (si se suma el negocio de telefonía fija de Telesp), trabaja en la creación de una operadora de gran tamaño que compita con la española y con las operadoras del magnate mexicano Carlos Slim.

Se trata de la fusión de Oi con Brasil Telecom, un movimiento que en principio complica la posibilidad de Portugal Telecom de hacerse con una firma en el país (como pudo ser Oi) que le permita salir de Vivo con la cabeza alta. El mercado habla de 3.000 millones ofrecidos por Telefónica a la lusa para cerrar la operación e incluso la posibilidad de que Portugal Telecom se quede con el negocio conjunto que tienen en Marruecos.

La española cumple precisamente este año una década en Brasil, un país al que le recuerda de vez en cuando que ha invertido más de 31.000 millones de dólares (21.252 millones de euros), ayer también lo hizo, y al que tiene previsto destinar unos 5.000 millones de euros más en los próximos años.

Adiós a Pizarro

Y con este nombramiento y la aceptación ayer por el consejo de la salida de Manuel Pizarro, ex presidente de Endesa y el consejero más efímero de Telefónica, se zanja algo más de un mes de turbulencias en el consejo.
Ayer también fue nombrada la primera mujer que se sentará en el consejo de Telefónica, Eva Castillo, responsable de Merrill Lynch Banca Privada para Europa, Oriente Medio y África.

Aunque como independiente, sustituirá a Antonio Viana-Baptista, quien también abandonó su cargo como presidente de Telefónica de España al ser nombrado Julio Linares consejero delegado del grupo, a quien habría tenido que reportar en lugar de a Alierta.

La española entra en Japón a través del puente chino

La operadora de telefonía China Netcom, en la que Telefónica participa con el 7,22% del capital, anunció ayer la apertura oficial de una nueva sede en Tokio (Japón) de la que posee toda la propiedad, informe Efe.

La nueva oficina estará dedicada a promocionar el desarrollo de líneas de voz, datos y servicios de Internet entre China y Japón así como a estrechar relaciones con operadoras japonesas y del Asia Pacífico y ofrecer servicios a otras internacionales.

Según China Netcom, desde hace tiempo explora el mercado japonés y hace un año estableció una base de comunicaciones en Tokio con el objetivo de ofrecer servicios a los proveedores de servicios de Internet.