Archivo de Público
Jueves, 27 de Octubre de 2011

Vivir cerca de bares de comida rápida no eleva riesgo obesidad

Reuters ·27/10/2011 - 16:16h

Por Amy Norton

Los adultos que viven cerca de restaurantes de comida rápida no pesan mucho más que el resto de la población, según un seguimiento de adultos de Massachusetts durante 30 años.

Varios estudios habían sugerido que en los barrios con una gran concentración de restaurantes de comida rápida, la tasa de obesidad sería más elevada. Pero la mayoría de esos ensayos tenían limitaciones en su diseño.

En el nuevo estudio, los autores analizaron datos de más de 3.100 adultos que habían participado de un estudio sobre salud cardíaca en 1971. Y en los siguientes 30 años no hallaron una relación sólida entre la distancia recorrida hasta los restaurantes de comida rápida y el peso corporal.

Sólo en las mujeres hubo algún tipo de asociación: por cada kilómetro más de distancia con los restaurantes más cercanos, ellas tenía un IMC levemente más bajo. Esto quiere decir que una mujer de altura promedio pesaría 0,5 kg menos por cada kilómetro.

"Es un efecto muy pequeño", dijo el autor principal, doctor Jason P. Block, de la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston. "Lo interpretamos como una relación poco relevante", agregó.

Esto no quiere decir que los barrios no influyan en la salud.

Block señaló que los resultados sugieren que el acceso fácil y rápido a alimentos poco saludables no es la clave en la lucha contra la obesidad. "La proximidad quizás no sea en lo que debemos concentrarnos", añadió.

Tal vez sería más importante saber por qué las personas toman las decisiones que toman en los restaurantes, los almacenes u otros sitios donde se vende comida.

En teoría, "uno debería poder tomar decisiones saludables en todos lados", manifestó Block.

Los resultados publicados en American Journal of Epidemiology surgen de 3.113 adultos de Massachusetts que ingresaron a un estudio en 1971, cuando tenían unos 38 años. Durante las tres décadas siguientes, se los entrevistó y se les hicieron siete exámenes físicos.

El equipo de Block reconstruyó un mapa de ubicación de todos los restaurantes, los almacenes y los lugares de venta de comida en la región durante ese período. Luego, los autores calcularon la distancia en automóvil entre el hogar de los participantes y el restaurante o el local más cercano.

Con semejante nivel de detalle y seguimiento, el estudio "es una enorme contribución", opinó Lisa M. Powell, investigadora principal del Instituto para la Investigación Médica y Políticas de ka University of Illinois, en Chicago, y que no participó del estudio.

Powell consideró que los resultados demuestran que las opciones alimentarias de los barrios son importantes, en especial para la población con bajos ingresos.

FUENTE: American Journal of Epidemiology, online 30 de septiembre del 2011