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Viernes, 21 de Octubre de 2011

¿Enfermeras escolares pueden ayudar a jóvenes a dejar de fumar?

Reuters ·21/10/2011 - 18:59h

Por Genevra Pittman

Asistir a unas pocas sesiones de orientación con enfermeras escolares ayudó a estudiantes secundarios de Estados Unidos a dejar de fumar en el corto plazo, pero no influyó lo suficiente como para que abandonaran el hábito definitivamente.

Entre 1.000 adolescentes que querían dejar de fumar, menos de uno de cada cinco dijo que no había fumado durante un año, independientemente si habían recibido orientación o panfletos educativos.

"Es probable que algunas sesiones con una enfermera no vayan a lograr todo", dijo Robin Mermelstein, experto en cesación tabáquica del Instituto para la Investigación y Políticas de Salud de la University of Illinois, en Chicago, quien no participó del estudio.

"La recaída es el problema más grande a cualquier edad. Los adolescentes son más vulnerables a la recaída", añadió.

El nuevo estudio, publicado en la revista Pediatrics, incluyó enfermeras de 35 escuelas secundarias de Massachusetts y a unos 1.000 adolescentes que dijeron que querían dejar de fumar.

La mitad de las enfermeras recibieron entrenamiento para las sesiones individuales de orientación con los estudiantes y para establecer objetivos y resolver problemas, incluido un plan para dejar de fumar y evitar las recaídas.

El resto de las enfermeras entregaron folletos informativos sobre cómo dejar de fumar y se ofrecieron a responder cualquier pregunta sobre el proceso.

Todas las enfermeras recibieron a los estudiantes en cuatro sesiones semanales, de entre 10 y 30 minutos.

A los tres meses, cerca del 11 por ciento de los niños que recibieron orientación había dejado de fumar, comparado con el 6 por ciento de los que recibieron materiales educativos.

Y los que fijaron objetivos y controlaron su avance con las enfermeras eran tres veces más propensos a decir que habían dejado de fumar que los varones del grupo de control.

Pero al año, no hubo diferencia en la tasa de tabaquismo, según el tipo de intervención recibida o la ayuda que le habían proporcionado las enfermeras.

Entre el 13 y el 17 por ciento de los varones y las mujeres dijeron que habían dejado de fumar, sin importar si habían recibido orientación o no.

"Es importante haber logrado algún efecto a los tres meses, pero lo que queremos lograr es la cesación definitiva", dijo el doctor Michael Siegel, experto en control del tabaco de la Escuela de Salud Pública de la Boston University, que no participó del estudio.

"La gran mayoría de esos niños no está dejando de fumar", agregó.

Lori Pbert, de la Escuela de Medicina de la University of Massachusetts, en Worcester, y coautor del estudio, consideró que ampliar el programa de orientación con sesiones adicionales podría ayudar a más adolescentes a dejar de fumar de una vez por todas.

FUENTE: Pediatrics, online 17 de octubre del 2011