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Lunes, 17 de Octubre de 2011

El bypass gástrico para adelgazar reduce la tentación: estudio

Reuters ·17/10/2011 - 18:09h

Por Rob Goodier

Las personas con un bypass gástrico tomarían decisiones más saludables a la hora de comer que aquellas que optaron por una banda gástrica, afirma un equipo de Reino Unido que halló que el bypass reduce la tentación de comer dulces y otros productos que engordan.

Tras entrevistar a pacientes con esas cirugías y hacerles estudios cerebrales por imágenes a varias decenas de ellos, el equipo del doctor Tony Goldstone, del Imperial College de Londres y del Hospital Hammersmith, observó que hasta en la profundidad el cerebro los pacientes con bypass gástrico habían perdido la preferencia por las comidas ricas en calorías.

"Esto sugiere que los pacientes con banda gástrica necesitaban mucho más autocontrol de la conducta alimentaria. Además, se preocupaban más por el peso", dijo Goldstone.

En cambio, los pacientes con banda gástrica "no sienten que necesitan mucho control mental de lo que comen", agregó el autor, que presentó los resultados en la reunión anual de la Sociedad de la Obesidad, en Orlando, Estados Unidos.

Aunque la banda gástrica es más popular que el bypass, en parte porque se puede quitar, estudios previos habían demostrado que los pacientes con la derivación gástrica adelgazarían más -y más rápido- que los usuarios de la banda. Los motivos aún se desconocen.

El equipo de Goldstone estudió a 30 pacientes con bypass gástrico, a 28 pacientes con banda gástrica y a 20 personas sin operar. Todos eran obesos al inicio y los dos grupos operados adelgazaron alrededor del 28 por ciento de su peso original después de las cirugías.

Y dado que los pacientes con la banda gástrica adelgazan más lentamente, a los participantes tratados con esa intervención se los había operado unos 18 meses antes que al otro grupo.

Los participantes informaron sobre sus conductas alimentarias y a 20 personas de cada grupo se les realizó una resonancia magnética funcional mientras se les mostraban imágenes de comida.

Entre las diferencias más importantes en las respuestas, el equipo observó que los pacientes con el bypass gástrico sentían que tenían que autocontrolarse poco o que no les costaba demasiado esfuerzo comer menos.

Además, tenían menos episodios compulsivos (comer algo porque está a la vista y no por hambre) o emocionales (comer para mejorar el ánimo).

El grupo al que se le realizó la resonancia había hecho ayuno nocturno; durante el examen, se les mostraron fotografías de alimentos y helados. Los participantes con bypass gástrico consideraron que las fotografías les generaban menos deseos de comer que aquellos con banda gástrica.

Además, los pacientes con el bypass también tuvieron menos actividad en áreas cerebrales como la corteza orbitofrontal (asociada con la recompensa), la amígdala (asociada con la emoción) y el estriato ventral (registra la expectativa de una recompensa como la comida).

"Las conexiones entre la biología de la obesidad y las cirugías que utilizamos son una nueva ciencia que existe desde hace tres o cinco años", dijo el doctor Robin Blackstone, presidente de la Sociedad Estadounidense de Cirugía Bariátrica y Metabólica, quien no participó del estudio.

"Ahora que comprendemos mejor cómo funcionan esos procedimientos, tiene sentido que los pacientes con bypass tengan más autocontrol. La banda no tendría los mismos efectos", añadió.

Blackstone agregó que "el bypass permite adelgazar más que la banda y esa reducción del peso corporal se mantiene más en el tiempo (...) Estamos comenzando a comprender las causas".

Todavía no se puede decir que una cirugía sea mejor que la otra para ciertos pacientes, señaló Blackstone, que también es director médico del Centro de Atención Médica Bariátrica Scottsdale, en Arizona.

"Las personas que están motivadas para usar la banda gástrica no suelen tener que adelgazar demasiado o las atrae el perfil de seguridad (bajas tasas de mortalidad) y que se puede revertir", dijo Blackstone.

"Cuanto más comprendamos qué le sucede a cada paciente, incluidos los componentes genéticos de la obesidad, más podremos individualizar el procedimiento. Por ahora, no sabemos cómo seleccionar a los mejores candidatos para cada operación", aseguró.