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Martes, 11 de Octubre de 2011

Dieta, ejercicio y metformina ayudan ante supresión de andrógeno

Reuters ·11/10/2011 - 18:03h

La modificación del estilo de vida y el tratamiento con metformina anularía el síndrome metabólico asociado con el uso de la terapia de supresión de andrógenos en hombres con cáncer prostático, según un nuevo estudio piloto realizado en el Reino Unido.

"Incluso en los hombres que necesitan un tratamiento corto con supresión de andrógenos, los esfuerzos para reducir los factores de riesgo cardíacos con dieta, ejercicio y fármacos para reducir los lípidos mitigan algunos de los riesgos de la terapia de supresión de andrógenos (ADT, por sus siglas en inglés)", concluyeron los autores en BJU International.

El equipo del doctor Robert Laing, del Royal Surrey County Hospital destacó que la ADT aumenta la supervivencia sin enfermedad en pacientes con cáncer de próstata local avanzado y con metástasis, pero que está asociada con un aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular y síndrome metabólico.

El equipo reunió a 40 hombres con cáncer de próstata que empezaban la terapia. A 20 se les indicó tomar metformina, hacer una dieta con bajo índice glucémico y cumplir con un programa de ejercicio durante seis meses. A los 20 restantes, no se les indicó esa intervención.

Durante el estudio, los pacientes tratados con la intervención lograron reducir el perímetro abdominal (un 0,58 por ciento), comparado con el grupo control (que lo aumentó un 2,15 por ciento).

Lo mismo ocurrió con el índice de masa corporal o IMC (bajó un 3,15 por ciento en el grupo tratado versus un alza del 2,10 por ciento en el de control) y la presión sistólica (que se redujo un 5,96 por ciento frente a un aumento del 1,77 por ciento).

El resto de las diferencias entre ambos grupos no fueron estadísticamente significativas, pero el aumento del colesterol HDL y la reducción de HbA1c fueron mayores en el grupo tratado con la intervención que en la cohorte de control.

"Este estudio piloto demostró que se pueden reducir la cantidad de efectos adversos con una intervención segura y bien tolerada", concluyó el equipo.

Y agregó: "El impacto de esta intervención quedará demostrado en estudios en curso y futuros para evaluar el impacto individual y combinado de la dieta, el ejercicio y los secretagogos de la insulina. Más estudios determinarán si el enfoque extendería la supervivencia".

FUENTE: BJU International, online 20 de septiembre del 2011