Jueves, 4 de Octubre de 2007

El ex fiscal general de EEUU apoyó las torturas a presuntos terroristas

A partir de febrero de 2005 cambiaron las técnicas de interrogatorios a sospechosos de terrorismo.

EFE ·04/10/2007 - 11:36h

El ex Fiscal General de EEUU, Alberto R. Gonzales, respaldó en secreto el uso de técnicas severas, nunca antes utilizadas por la CIA, en los interrogatorios de sospechosos terroristas, según informa 'The New York Times' .

El Departamento de Justicia de EEUU declaró públicamente que la tortura era una práctica "aborrecible", pero la situación cambió tras el nombramiento de Gonzales en febrero de 2005, según el diario, que cita como fuentes varios funcionarios a los que se les informó de las nuevas tácticas de interrogación.

El "nuevo concepto" circuló en documentos secretos y "por primera vez daba una autorización explícita para los interrogatorios a sospechosos terroristas con una combinación de tácticas causantes de dolor físico y psicológico", que incluían golpearles la cabeza, simular ahogarles y someterles a temperaturas heladas, señala el periódico. Este memorando sobre "efectos combinados" para los interrogatorios fue objetado por el entonces viceministro de Justicia, James B. Comey, quien advirtió a sus colegas en el Departamento de que se "avergonzarían" cuando saliera esto a la luz.

A finales de ese mismo año, el Congreso ilegalizó el tratamiento "cruel, inhumano y degradante" a los prisioneros, tras lo que el Departamento de Justicia emitió otra "opinión secreta", informa el diario, en la que aseguraba que los métodos de interrogación utilizados por la CIA no violaban esos estándares. 'The New York Times' afirma que entrevistó a más de dos docenas de funcionarios y ex funcionarios implicados en la lucha contra el terrorismo y la mayor parte de sus fuentes dijeron preferir mantenerse en el anonimato.

Convención de Ginebra 

Los documentos "secretos" con las recomendaciones para los interrogatorios estaban firmadas por Steven G. Bradbury, quien desde 2005 dirigía la Oficina de Consejo Legal en el Departamento de Justicia. En 2006 el Tribunal Supremo dictaminó que la Convención de Ginebra se aplicaban también a los prisioneros miembros de la red terrorista Al Qaeda.

Pese a eso, el mes de julio del mismo año, el presidente de EEUU, George W. Bush firmó una nueva norma ejecutiva autorizando las "intensificadas" técnicas de interrogación, que, según el diario continúan siendo secretas, mientras que la CIA seguía manteniendo prisioneros sospechosos terroristas en "lugares negros" en el extranjero. Los agentes de la CIA diseñaron un programa tras consultar a los servicios secretos de Egipto y Arabia Saudí y copiando los métodos de interrogatorios usados en la extinta Unión Soviética.

Pero los agentes de la CIA estaban preocupados por las implicaciones legales de estas prácticas después de que varios de sus colegas fueron investigados durante tres años tras asesorar a funcionarios peruanos que a principios de 2001 derribaron un avión de misioneros que confundieron con narcotraficantes, señala el diario.