Archivo de Público
Martes, 27 de Septiembre de 2011

Los test cognitivos grupales a atletas tienen poca precisión

Reuters ·27/09/2011 - 18:03h

Por Genevra Pittman

La evaluación grupal de la capacidad cognitiva y la memoria de los atletas jóvenes, como la que se realiza antes de cada temporada de juego en Estados Unidos, no sería tan precisa como la evaluación individual.

Esa batería de pruebas es importante cuando los atletas se lesionan en la cabeza, ya que los médicos comparan el desempeño de los deportistas después de la lesión con los resultados obtenidos al inicio de la temporada para establecer cuándo están recuperados y listos para retomar la actividad.

Permitir que el atleta regrese muy pronto a la práctica puede provocarle el llamado "síndrome del segundo golpe", un trastorno poco frecuente, pero peligroso, que ocurre cuando un deportista sufre un segundo traumatismo de cabeza antes de que el primero se haya curado.

Los colegios secundarios que utilizan estas pruebas las suelen realizar de manera grupal al inicio de la temporada, en parte porque es más económico y rápido que la evaluación individual.

El equipo de Summer Ott, del Centro de Conmoción Cerebral del Hospital Metodista de Houston, comparó los resultados de un grupo de estudiantes secundarios evaluados con una prueba individual asistida por computadora con los de un grupo evaluado en un laboratorio de computación de un colegio.

Ese test mide la atención y la memoria de los atletas, como así también la velocidad de procesamiento de la información y el tiempo de reacción. En todas esas escalas, los 164 adolescentes evaluados grupalmente rindieron menos que los 167 evaluados de manera individual.

Esto se suma a estudios previos que habían desafiado la precisión de los test cognitivos.

Según Paul Comper, experto en traumatismos cerebrales de la University of Toronto, esto demuestra que los médicos y los entrenadores deben utilizar su juicio para decidir cuándo los atletas lesionados pueden volver a jugar.

Eso no significa que los test no sirvan, coincidieron Comper y Ott. Pero señalaron que cuanto más precisa sea la evaluación previa a cualquier lesión, mejor información tendrán los médicos al evaluar un cerebro lesionado.

Comper precisó también que la concentración, el nivel de estrés y el estado anímico de los atletas durante la evaluación influyen en el funcionamiento cerebral.

Los test que se realizan después de una lesión nunca son grupales. Entonces, si un atleta estaba distraído en el test inicial, los médicos podrían no advertir un desempeño menor que el real después de una lesión.

Aun así, Ott consideró que cualquier evaluación inicial es mejor que ninguna, ya que las pruebas individuales no siempre son posibles.

Con su equipo sugiere en The American Journal of Sports Medicine que los colegios deberían tratar de que en las aulas de evaluación no hayan distracciones ni se hable durante las pruebas; que las computadoras estén bien separadas entre sí y que los atletas no estén cansados. Esto quiere decir no evaluarlos después de dos días de práctica intensa.

Comper consideró importante que los médicos tengan en cuenta todo síntoma residual y utilicen el juicio clínico para interpretar los resultados de la evaluación después de las lesiones y decidir si los atletas están listos para volver a jugar, independientemente de la forma en que se realizó la evaluación cognitiva inicial.

FUENTE: The American Journal of Sports Medicine, online 9 de agosto del 2011