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Viernes, 23 de Septiembre de 2011

Escasean los dermatólogos en muchas zonas de EEUU

Reuters ·23/09/2011 - 16:17h

Por Genevra Pittman

Ciertas zonas de Estados Unidos, incluidas las regiones del oeste central y las montañas, no pueden retener a los dermatólogos, a diferencia de la mayoría de los especialistas que realiza la residencia en el sur o la costa oeste del país.

"Faltan dermatólogos en la mayoría de las regiones", afirmó el doctor Jack Resneck, de la Escuela de Medicina de la University of California en San Francisco.

En gran parte del país, "el tiempo de espera para realizar una consulta es demasiado largo y la mayoría de los centros están buscando más dermatólogos que los que se están entrenando".

Tras analizar una base de datos de más de 7.000 dermatólogos de Estados Unidos, el equipo de Resneck halló que el 43 por ciento trabajaba dentro de los 160 kilómetros del sitio donde había realizado la residencia después de la facultad.

Pero esa cifra varía según la región, según publica Archives of Dermatology.

En el área de Nueva York/Pensilvania, el 59 por ciento de los residentes permanece cerca del sitio de práctica y el 55 por ciento hace lo mismo en la costa oeste, comparado con apenas el 26 por ciento de los residentes entrenados en la zona oeste central, incluidos Minnesota y Kansas.

La demanda de expertos para tratar el cáncer de piel o realizar cirugías estéticas los estaría atrayendo a las zonas soleadas y urbanas. Y eso, para los autores, deja vacíos en el país.

"En las áreas rurales faltan dermatólogos y médicos de otras especialidades", dijo el doctor Robert Brodell, dermatólogo de la Northeast Ohio Medical University, en Rootstown.

"Los pacientes de esos lugares tienen que conducir muchos kilómetros para recibir atención especializada y los médicos de atención primaria sienten mucha presión para ofrecer esos servicios. Quizás, los pacientes de algunas zonas rurales no puedan acceder a algunos servicios", agregó.

Los investigadores opinan que los programas de residencias podrían resolver esta brecha si eligen médicos de las zonas con más necesidades, con la esperanza de que regresen para ejercer, o buscan otras características que ayuden a retenerlos en esas áreas no tan populares.

El Gobierno federal financia la mayoría de las residencias a través de las universidades o los hospitales. También hay becas de empresas, como la industria farmacéutica, y de centros médicos.

Los autores proponen que el sistema destine más fondos a los programas de ubicación de los nuevos médicos en los sitios que más los necesitan.

"La mayoría de los grandes programas de residencias están en las ciudades con hospitales universitarios", recordó Brodell.

El experto agregó que el problema sigue siendo que los dermatólogos, aun los que fueron entrenados en la zona oeste central y áreas rurales, se sienten atraídos por "la buena vida" de Nueva York, Florida y California.

FUENTE: Archives of Dermatology, online 19 de septiembre del 2011