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Lunes, 19 de Septiembre de 2011

Asamblea ONU respalda medidas para combatir dolencias crónicas

Reuters ·19/09/2011 - 19:28h

Por Debra Sherman y Lewis Krauskopf

Los gobiernos arriesgan la estabilidad económica mundial si no combaten a enemigos letales como el cáncer y la diabetes junto con las industrias que impactan en la salud pública, indicó una reunión de alto rango de Naciones Unidas sobre enfermedades crónicas.

La sesión de la Asamblea General de la ONU sobre enfermedades no transmisibles, que tiene lugar lunes y martes en Nueva York, es la segunda reunión de este tipo que realiza la entidad en su historia por temas de salud global. La primera se efectuó hace 10 años para abordar la epidemia de sida.

Pero podría decirse que su tarea es más difícil y compleja ahora que tiene que delinear un plan de acción global para combatir enemigos letales como las cardiopatías, el cáncer, la diabetes, la enfermedad mental y las dolencias respiratorias, muchas de las cuales están ligadas a cuestiones vinculadas con la dieta, el consumo de tabaco y alcohol y el ejercicio.

Los gobiernos necesitan cooperación de los fabricantes de alimentos, medicamentos y productos del tabaco, además de los empleadores que generarían lugares de trabajo ambientalmente peligrosos.

"Nuestra colaboración es más que una necesidad de salud pública. Las enfermedades no transmisibles (ENT) son una amenaza para el desarrollo", dijo el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, durante el encuentro el lunes.

"Las ENT impactan de manera particularmente dura sobre los pobres y vulnerables, y los sumergen más profundamente en la pobreza", añadió el funcionario.

Las expectativas sobre el encuentro ya se vieron afectadas porque las naciones ricas y las corporaciones globales no estarían dispuestas a aceptar un desembolso de dinero en el corto plazo para ayudar a financiar y promover las iniciativas en los países más pobres.

El lunes, la Asamblea General adoptó una declaración que reconoce las cargas económicas y sociales que implican las enfermedades crónicas, aunque no especifica metas para reducir su impacto. Las recomendaciones incluyen promover una alimentación más saludable y ambientes libres de tabaco.

BUEN COMIENZO

Con todo, los miembros de la comunidad sanitaria mundial señalaron que el esfuerzo en un punto de partida importante.

"Nos vamos a encontrar prácticamente con un tsunami si no intervenimos ahora", dijo a Reuters el doctor John Seffrin, presidente ejecutivo de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, de cara al encuentro.

Si bien ese "tsunami" ya comenzó a formarse con los crecientes números de pacientes, empeorará mucho con el tiempo si no hay una intervención global importante, agregó Seffrin. "Si no intervenimos, tendrá un impacto drásticamente negativo, no sólo en la salud global sino en las economías", indicó.

Las ENT o enfermedades crónicas causan la muerte de más de 36 millones de personas por año y se estima que costarán a la economía global casi 47 billones de dólares en los próximos 20 años, según un estudio reciente del Foro Económico Mundial.

La cantidad de muertes por ENT podría acelerarse a 52 millones al año en ese tiempo, de acuerdo a estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Aunque se las suele considerar enfermedades del mundo rico -relacionadas con el consumo de alimentos grasos y azucarados, la poca práctica de ejercicio y el exceso de alcohol y tabaco-, actualmente las ENT afectan desproporcionadamente a las personas de las naciones más pobres.

Más del 80 por ciento de las muertes por ENT se producen en habitantes de países de ingresos bajos y medios.

Uno de los mayores interrogantes sigue siendo el papel de las grandes compañías tabacaleras y alimenticias, cuyos productos ya han estado bajo la lupa en los países occidentales por favorecer el aumento de las tasas de obesidad y trastornos respiratorios.

Seffrin dijo que considera que la industria alimenticia y los principales laboratorios cooperarán. "Serán ciudadanos corporativos responsables y tomarán medidas para mejorar el acceso a una alimentación y nutrición saludables", indicó.

"La industria del tabaco es la única renegada. Colocan los beneficios por encima de la vida de las personas. No creo que vayan a hacer nada positivo", añadió Seffrin.