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Lunes, 12 de Septiembre de 2011

Terapia contra virus hepatitis C puede agravar la depresión leve

Reuters ·12/09/2011 - 18:54h

Por Megan Brooks

Un nuevo estudio sugiere que los portadores del virus de la hepatitis C (VHC) y síntomas leves de depresión que empiezan a tomar interferón (IFN) serían especialmente vulnerables a sufrir un agravamiento de esos síntomas.

"El estudio sugiere que la magnitud del cambio durante el tratamiento antiviral, en especial en los pacientes que comienzan la terapia con síntomas mínimos o leves, sería un indicador clínico más importante de tolerancia terapéutica que la gravedad inicial de la depresión", dijo la doctora Megan Oser, del Sistema de Atención Médica de Asuntos de Veteranos de Palo Alto y de la Escuela de Medicina de la Stanford University, en California.

Los resultados del estudio fueron publicados en American Journal of Gastroenterology.

Los autores estiman que hasta el 44 por ciento de los pacientes tratados con IFN tienen síntomas depresivos.

De los 129 pacientes con VHC tratados con IFN, 91 tenían síntomas depresivos mínimos al inicio del estudio; 28 tenían síntomas leves, y 10 tenían síntomas moderados, según la escala Beck Depression Inventory (BDI).

Los autores revaluaron a los pacientes a las dos semanas del tratamiento y, nuevamente, cada cuatro semanas hasta finalizar o suspender la terapia.

"Como era de esperar", los síntomas depresivos aumentaron significativamente durante el tratamiento.

En los pacientes con depresión inicial leve fue en los que más se agravaron los síntomas, con un aumento promedio en la escala BDI de 12,7 y comparado con un 10,5 y 8,4 puntos más, respectivamente, en los pacientes con depresión moderada y mínima.

El 59 por ciento de los pacientes (76) completó la terapia antiviral, no así el 41 por ciento (53).

Aunque la diferencia no fue estadísticamente significativa, el grupo con depresión mínima finalizó el 74 por ciento del tratamiento, mientras que los grupos con depresión leve y moderada lo hicieron, respectivamente, en el 78 y el 81 por ciento.

El grupo con depresión inicial mínima registró el cumplimiento más bajo del tratamiento, con el 2,1 por ciento de la duración total, muy por debajo del 16,7 por ciento en el grupo con depresión leve y del 12,5 por ciento del grupo con depresión moderada.

Además, la mayoría de los pacientes con depresión inicial muy leve (el 53 por ciento) no tuvo una respuesta virológica sostenida, a diferencia de la mayoría de los pacientes con depresión leve (el 72 por ciento) y moderada (el 86 por ciento).

"Estos resultados revelan la necesidad de vigilar mejor a este grupo con depresión mínima/leve, cuya vulnerabilidad a los efectos psiquiátricos de la terapia antiviral está subdiagnosticada", escriben los autores.

El equipo agregó: "En muchos centros, donde el acceso a los servicios de salud mental es limitado, sería prudente atender a los pacientes con un aumento de los síntomas depresivos, sin importar si esos síntomas califican en el extremo más bajo del continuo depresivo".

FUENTE: American Journal of Gastroenterology, online 9 de agosto del 2011