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Viernes, 9 de Septiembre de 2011

Un polvo nutritivo ayudaría a prevenir la anemia infantil

Reuters ·09/09/2011 - 18:04h

Por Genevra Pittman

Rociar la comida infantil con un polvo con vitaminas y minerales podría prevenir la anemia en los países donde la población no recibe suficiente hierro.

Según un estudio publicado en The Cochrane Library, los niños tratados con esos nutrientes adicionales (hierro, zinc y vitamina A) fueron un 30 por ciento menos propensos a ser anémicos y un 50 por ciento menos propensos a tener deficiencia de hierro.

"La anemia y la deficiencia de hierro son quizás las carencias nutricionales más comunes en el mundo", dijo la autora principal, Luz Maria de Regil, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Ginebra.

La experta indicó que la mitad de los niños tienen deficiencia de hierro, zinc o vitamina A; la mayoría de ellos vive en países pobres. Los estudios que revisó con su equipo se habían realizado en Asia, Africa y el Caribe.

Los investigadores explican que a partir de los 6 meses de edad, las reservas de hierro empiezan a disminuir. Por eso, la OMS recomienda la lactancia exclusiva hasta esa edad y continuarla hasta por lo menos los 2 años del niño.

En ese tiempo, los padres comienzan a incorporar alimentos semisólidos a la dieta del bebé, una oportunidad para sumar fuentes adicionales de vitaminas y minerales.

Los programas de salud, comentó de Regil, siempre incluyeron gotas o jarabes con hierro para prevenir la anemia en los niños. Los polvos con micronutrientes se pueden rociar sobre la comida para no alterar el sabor. "Los padres creen que mejoran la dieta sin usar fármacos", señaló.

Además, las gotas con hierro "tienen muy mal sabor", dijo Purnima Menon, del Instituto Internacional de Investigación en Políticas Alimentarias de Nueva Delhi. "La ventaja (de los polvos) es que son fáciles de administrar", agregó.

El equipo de de Regil identificó seis estudios que habían comparado los polvos nutritivos con ningún aditivo o un polvo placebo en niños de entre 2 y 23 meses de edad.

De los más de 3.000 niños, los que habían recibido vitaminas y minerales extra, generalmente a diario, durante varios meses fueron menos propensos que el grupo de control a tener anemia o deficiencia de hierro al final del período de fortificación.

En dos estudios que habían comparado los polvos nutrientes con las gotas o los jarabes con hierro no hubo diferencia en las tasas de anemia, aunque el equipo recomendó no sacar demasiadas conclusiones de hallazgos poco sólidos.

Según la OMS, la malaria causó en el 2008 casi 1 millón de muertes, principalmente de niños de Africa.

Para de Regil, el uso de polvos nutritivos "sigue siendo un tema de interés, aunque no hallamos pruebas de que no sea útil o sea dañino en sitios donde la malaria es endémica".

Es más, a partir de estos resultados, la OMS actualizó las guías para el uso de suplementos nutritivos en niños pequeños.

Ahora las guías señalan: "Se recomienda fortificar los alimentos en el hogar con distintos polvos con micronutrientes para mejorar los niveles de hierro y reducir la anemia en niños de entre 6 y 23 meses de edad".

Menon, que no participó del estudio, comentó que el suministro bimestral de un polvo nutritivo cuesta unos 2 dólares y opinó que se necesitan más estudios para encontrar el mejor camino para proporcionárselos a los padres en los países de bajos recursos.

Por ahora, consideró que el estudio sugiere que (el polvo nutritivo) "sería una innovación promisoria para prevenir la anemia infantil".

FUENTE: The Cochrane Library, 6 de septiembre del 2011