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Jueves, 8 de Septiembre de 2011

Falta de comida disminuye pero aún afecta a millones en EEUU

Reuters ·08/09/2011 - 13:21h

Por Molly O'Toole

El porcentaje de hogares estadounidenses en los que los adultos a veces padecen hambre o no pueden poner suficiente comida en la mesa se redujo en el 2010, pero el problema todavía afecta a millones de personas, según datos difundidos por el Gobierno.

El año pasado, el 5,4 por ciento o 6,4 millones de hogares tuvieron "muy baja seguridad alimentaria", definida como una reducción en la ingesta de comida en al menos un integrante de la familia y una interrupción de los patrones de alimentación debido a la falta de recursos para obtener los alimentos.

La prevalencia de esos niveles muy bajos de seguridad alimentaria disminuyó si se compara con el 5,7 por ciento registrado en el 2009.

La principal mejora se observó entre las familias con niños, las mujeres que viven solas y aquellos hogares con ingresos anuales un 185 por ciento por debajo de la línea de pobreza, según el informe 2010 del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA por su sigla en inglés).

No obstante, el subsecretario de Alimentos, Nutrición y Servicios al Consumidor del USDA, Kevin Concannon, dijo en conferencia telefónica con periodistas: "Mientras exista hambre en nuestro país, podemos y tenemos que hacer más".

El reporte indicó que el 85,5 por ciento de los hogares estadounidenses fueron "alimentariamente seguros" el año pasado, lo que implica que tuvieron acceso constante a la cantidad de alimento suficiente para que todos sus miembros lleven una vida sana y activa, señaló el Servicio de Investigación Económica del USDA, que recopiló los datos.

Pero el resto de los hogares -un 14,5 por ciento o 17,2 millones- fueron alimentariamente inseguros al menos en algún período del 2010.

La tasa general de hogares con inseguridad alimentaria prácticamente se mantuvo sin cambios desde el 2009.

Pese a haber permanecido relativamente estable, una tasa de hogares con inseguridad alimentaria del 14,5 por ciento implica uno de los mayores niveles registrados desde que comenzó a monitorearse el tema en 1995.

La tasa de inseguridad alimentaria se disparó en el 2008 debido a la recesión económica y se mantuvo alta en los años siguientes. El rango más grave, denominado seguridad alimentaria "muy baja", siguió patrones similares, al aumentar drásticamente entre el 2007 y el 2008 y disminuir levemente del 2009 al 2010.

Casi el 60 por ciento de todos los hogares con inseguridad alimentaria participaba de al menos uno de los tres programas federales más amplios de asistencia en alimentos y nutrición durante noviembre del 2010, el mes previo a la realización del sondeo en que se basó el informe.

La encuesta de diciembre del 2010 cubrió 44.757 hogares, lo que es una muestra representativa de los 119 millones de hogares estadounidenses.