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Miércoles, 7 de Septiembre de 2011

Los niños pierden más días de clase cuando sus padres fuman

Reuters ·07/09/2011 - 19:03h

Los hijos de padres fumadores suelen perder más días de clase que los niños de los no fumadores, quizás por una mayor tasa de infecciones respiratorias.

Un equipo halló entre casi 3.100 familias de Estados Unidos que los niños que convivían con fumadores perdían en promedio un día más de escuela por año y solían tener más infecciones de oído y resfríos que los demás chicos, lo que explicaría parcialmente los resultados.

El estudio publicado en la revista Pediatrics no prueba que el tabaquismo de los padres cause ausentismo, pero es otro incentivo más para que los adultos dejen de fumar, según opina el equipo del doctor Douglas E. Levy, del Hospital General de Massachusetts.

Esta investigación es, para los autores, el primer análisis nacional de cómo el humo de segunda mano -o tabaquismo pasivo- influye en el ausentismo escolar.

Con los datos de una encuesta nacional del 2005, el equipo determinó que el 14 por ciento de los hogares con niños de entre 6 y 11 años incluía por lo menos un fumador. Eso se traduce en 2,6 millones de niños en el país.

Los chicos que convivían con uno o dos fumadores perdían entre 1 y 1,5 días más de escuela por año que los niños de hogares libres de humo.

Esa diferencia es pequeña, pero el equipo estima que si el humo de segunda mano es la causa, se le podría atribuir entre un cuarto y un tercio de las ausencias escolares de los hijos de fumadores.

El equipo observó que los padres de familias con dos fumadores informaron una mayor cantidad de resfríos e infecciones del oído en sus hijos que el resto de los adultos. Esas dos enfermedades también están asociadas con la exposición al humo de segunda mano.

"El impacto en la salud de convivir con un fumador es quizás más grande que el que refleja nuestro estudio, ya que la encuesta se limitó a tres enfermedades asociadas con la exposición al humo de tabaco. Sabemos que hay varias más", dijo Levy a través de un comunicado de prensa.

"Y dado que los niveles de ausentismo que informamos son un promedio, hay niños que pierden muchos más días que los registrados en el estudio", agregó.

Además, cuando un niño pierde días de clase, uno de los padres no va a trabajar y esto afecta la economía familiar.

En el 2005, las ausencias escolares asociadas con el tabaquismo hicieron que las familias de Estados Unidos perdieran unos 176 millones de dólares en ingresos, si se considera que uno de los padres se quedó en casa cuidando al niño enfermo.

FUENTE: Pediatrics, online 5 de septiembre del 2011