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Miércoles, 7 de Septiembre de 2011

Terapia adicional reduce riesgo de incontinencia tras prolapso

Reuters ·07/09/2011 - 16:35h

Por Fran Lowry

Añadir una cinta vaginal sin tensión (TVT) durante la reparación del prolapso disminuye el riesgo de reaparición de incontinencia por estrés, demuestran nuevos datos.

Sin un procedimiento profiláctico concomitante con TVT, las mujeres con un test positivo prequirúrgico de estrés corren ocho veces más riesgo de desarrollar incontinencia por estrés posoperatoria luego de la reparación del prolapso, informaron investigadores de Escocia.

Los resultados se difundieron en un encuentro anual de la Sociedad Internacional de Incontinencia.

En el test prequirúrgico, las pacientes con la vejiga llena realizan una maniobra llamada de Valsalva y tosen en tres posiciones.

Entre las mujeres que participaron de un estudio, más allá de si el test era positivo o negativo, agregar la TVT fue beneficioso para reducir el riesgo de incontinencia por estrés luego de la reparación del prolapso.

"Las mujeres deberían saber al momento de la reparación que si quieren disminuir sus posibilidades de tener incontinencia por estrés, deberían también colocarse una TVT en el mismo momento", dijo a Reuters Health la doctora Linda Brubaker, de la Loyola University en Chicago, autora del estudio.

La edad promedio de las participantes del estudio -denominado OPUS por su sigla en inglés- fue de 67 años. De 331 mujeres que se habían sometido al test prequirúrgico, 111 habían obtenido resultados positivos.

Junto con su colega de la Loyola University, la doctora Kimberley Kenton, Brubaker informó que si el test era positivo, a los tres meses la tasa de incontinencia urinaria sin la colocación de TVT era del 71,9 por ciento, comparado con el 29,6 por ciento registrado en las mujeres con TVT.

Si el test previo a la operación había arrojado resultado negativo, la incontinencia urinaria sin TVT era del 38,1 por ciento, frente al 20,6 por ciento en las pacientes tratadas con TVT. A los 12 meses el patrón de respuestas era similar, aunque la diferencia ya no era estadísticamente significativa.

"Sólo evaluamos la TVT, que es apenas una de las estrategias quirúrgicas para prevenir la incontinencia por estrés, pero existen otros procedimientos que podrían ser igualmente adecuados", dijo Brubaker.

"Ahora tenemos información que los cirujanos pueden usar para asesorar a las pacientes, para que cada una pueda tomar una decisión en base a lo que es importante para ella", añadió la autora.

"Algunas personas se oponen fuertemente a una cirugía adicional y otras están altamente motivadas a evitar cualquier nuevo síntoma de incontinencia urinaria, por lo que a quienes dudan el test de estrés podría ayudarlas a decidir qué quieren hacer. Podría definir su riesgo personal un poco mejor", finalizó.