Archivo de Público
Miércoles, 7 de Septiembre de 2011

ICV emplaza a los senadores catalanes a forzar el referéndum

Sánchez-Camacho acusa a CiU de excluirse del pacto constitucional para "separarse de España"

J. RAMÓN GONZÁLEZ CABEZAS ·07/09/2011 - 00:56h

J. RAMÓN GONZÁLEZ CABEZAS - Joan Saura.

El líder de ICV, Joan Herrera, aprovechó ayer la insólita comparecencia en el Parlament de Catalunya de los ocho senadores de designación autonómica para emplazarles a secundar la petición de un referéndum sobre la reforma constitucional. El diputado ecosocialista no dudó en alertar a los presentes del riesgo de "fractura democrática" y añadió que, "voten lo que voten, la firma para la petición de un referéndum es un acto personal e intransferible". En la misma sesión, la senadora y líder del PP de Catalunya, Alicia Sánchez-Camacho, arremetió con suma dureza contra CiU, a quien acusó de excluirse de la reforma por razones estratégicas, en la perspectiva de "separarse de España".

En un tenso anticipo del debate de hoy en el Senado y bajo el horizonte del 20-N, senadores y diputados catalanes intercambiaron posiciones y opiniones con visible desconcierto, en una sesión de tintes surrealistas que el diputado independentista Alfons López Tena (SI) calificó de simple "tertulia". El fantasma de una virtual coacción o influencia sobre el voto de los senadores planeó sobre la comisión y hasta fue mencionado por Laia Bonet (PSC) y Enric Millo (PP) para explicar la oposición de ambos grupos a la comparecencia exprés de los representantes electos de la Generalitat en la Cámara Alta.

Sólo ICV y ERC, promotores de la sesión con la complicidad abierta de CiU y la impotencia del PSC y PP, se atrevieron a emplazar a los senadores ante sus responsabilidades frente a la institución por la que fueron designados. ERC y CiU llegaron a esgrimir la mayoría existente en el Parlament contraria a la reforma, después de que el senador del PSC, Joan Sabaté, secundado luego por Sánchez-Camacho, defendiera la necesidad y legitimidad de la reforma. "La reforma llega tarde y con prisas, pero celebramos que los socialistas hayan venido a nuestras posiciones", dijo la presidenta del PP catalán, quien repartió a placer contra CiU y PSOE.

La llamada de Herrera, que se añadió a la severa anticipación del voto contrario a la reforma realizada previamente por el senador y presidente de ICV, Joan Saura, marcó el rifirrafe entre los actores del pacto (PP y socialistas) y el no menos inusual bloque compuesto por ICV y ERC, con la visible complacencia de CiU. Frente a la cerrada defensa de la reforma exhibida por los senadores del PSC y PP, Saura la descalificó por "socialmente regresiva, recentralizadora y antidemocrática", Bofill (ERC) sentenció que "la Constitución está en vía muerta" y JordiVilajoana (CiU) la presentó como un "atentado contra la autonomía financiera deCatalunya y, por ende, de su autonomía política".