Archivo de Público
Martes, 6 de Septiembre de 2011

La raza negra estaría asociada con más alergias alimentarias

Reuters ·06/09/2011 - 19:12h

Por Genevra Pittman

En un estudio sobre niños de 2 años de Boston, los negros mostraron ser dos veces más propensos que los blancos a tener una respuesta inmune a alimentos como el maní, la leche y los huevos, y cuatro veces más proclives a ser sensibles a tres o más de esas comidas.

Mientras que la sensibilización alimentaria no es necesariamente peligrosa, los niños sensibles a ciertos alimentos son más propensos a desarrollar alergia.

"La sensibilización no es lo mismo que la alergia, pero los nuevos resultados coincidirían con lo hallado en otras poblaciones", indicó Christine Joseph, investigadora del Sistema de Salud Henry Ford, en Detroit, y que no participó del estudio.

Los autores analizaron también el ADN de los niños y hallaron que a mayor ascendencia africana, mayor posibilidad de tener sensibilización alimentaria, en especial al maní.

El estudio incluyó a unos 1.100 niños nacidos en el Centro Médico Boston.

A los 2-3 años, el equipo del doctor Rajesh Kumar, del Hospital de Niños Memorial en Chicago, puso a prueba sus respuestas inmunes a ocho alimentos que suelen causar alergia: huevos, leche, maní, soja, camarones, nueces, trigo y bacalao.

La mayoría de los chicos eran de centros urbanos; muchos, de familias de bajos ingresos. Las madres de seis de cada 10 los definieron como afroamericanos.

Un tercio de los niños tuvo una respuesta inmune a por lo menos uno de los alimentos, según publica la revista Pediatrics. El 38 por ciento de los niños negros y el 22 por ciento de los blancos tenían sensibilización alimentaria.

Tras considerar factores como la lactancia materna y el tabaquismo de la madre durante el embarazo, los niños negros de 2 años tenían el doble de riesgo de tener sensibilización alimentaria y eran cuatro veces más proclives a presentar una respuesta inmune detectable a tres o más alergenos.

Los niños hispanos solían ser más sensibles que los blancos, pero eso podría atribuirse al azar.

La sensibilización alimentaria era más común en los participantes con ancestros africanos que en los descendientes de europeos, según demostraron test genéticos.

Hubo alguna diferencia entre los hijos de las mujeres que habían dicho que eran de etnia negra y los que tenían más marcadores genéticos de ascendencia africana.

Eso demuestra el papel de la genética en la vulnerabilidad de los niños a desarrollar sensibilidad o alergia a los alimentos. O que influiría algo distinto en los ambientes ancestrales, indicó Kumar.

Por ejemplo, la población africana tiene en la infancia niveles más bajos de vitamina D, que está asociada con la función inmunológica.

Por otro lado, según comentó Joseph, factores culturales como el tipo de alimentos que consumen los chicos en la niñez o el sitio donde crecen dispararían las alergias, en especial si ya existe una vulnerabilidad genética.

Por lo tanto, se necesitan más estudios para determinar qué mecanismo está detrás de estas diferencias étnicas.

Kumar dijo: "Tenemos que tomar consciencia de que la alergia alimentaria es un problema en las poblaciones urbanas". Los pediatras, agregó, "deberían tenerla en cuenta en sus pacientes africanos como lo hacen en los niños blancos".

FUENTE: Pediatrics, online 5 de septiembre del 2011