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Miércoles, 31 de Agosto de 2011

Correr en una cinta sería un buen test de isquemia cardíaca

Reuters ·31/08/2011 - 17:20h

Por David Douglas

Una prueba en cinta para correr permitiría diagnosticar la isquemia cardíaca en las mujeres de manera igualmente efectiva que una imagen de perfusión miocárdica (IPM), indicaron expertos.

La doctora Leslee J. Shaw, que acaba de dirigir un nuevo estudio, dijo a Reuters Health que cree que "el test de elección para las mujeres con bajo riesgo, incluidas las más jóvenes y aquellas con pocos factores de riesgo cardíaco, es una prueba de ejercicio sin imágenes".

Las guías mencionan la prueba de ejercicio en cinta como el primer procedimiento preferido para evaluar a las mujeres en las que se sospecha de isquemia miocárdica, aunque suelen realizarse test de mayor costo como la IPM, indicó el equipo de la doctora Shaw, de la Emory University en Atlanta en un artículo publicado en la revista Circulation.

Para comparar la utilidad relativa de ambos enfoques, los expertos asignaron al azar a 824 mujeres capaces de realizar ejercicio en las que se sospechaba de enfermedad arterial coronaria para que realicen el test de actividad en cinta o se sometan a una IPM.

El 13 por ciento del grupo asignado a la cinta y el 12 por ciento de la cohorte de IPM tenía dolor de pecho.

En el grupo que ejercitó en cinta, los resultados de electrocardiograma (ECG) eran normales en el 64 por ciento de los casos, indeterminados en el 16 por ciento y anormales en el 20 por ciento restante.

En la cohorte sometida a IPM, el 91 por ciento de las participantes presentaba un ECG normal, en el 3 por ciento era levemente anormal y en otro 6 por ciento, moderado a severamente anormal.

Luego de dos años, se produjeron tres ataques cardíacos no fatales, una hospitalización por insuficiencia cardíaca, 12 internaciones por síndrome coronario agudo y una muerte cardíaca súbita. El 98 por ciento de las mujeres de ambos grupos no presentó ninguno de estos resultados.

La tasa a dos años de hospitalización por dolor de pecho fue del 3 por ciento en el grupo evaluado con cinta y del 4 por ciento en las pacientes analizadas con IPM.

En general, los costos para realizar el diagnóstico fueron un 48 por ciento menores en el grupo evaluado mediante ejercicio en cinta.

"Entre las mujeres que son capaces de hacer actividad en el momento de la prueba de diagnóstico, nuestros datos respaldan una estrategia de evaluación inicial sólo con cinta, comparado con una estrategia inicial de IPM", dijeron los autores.

La doctora Shaw añadió: "Para las mujeres en mayor riesgo, incluidas las mayores y las que tienen múltiples riesgos cardíacos y no pueden realizar actividad física (...) o tienen comorbilidades que las inhabilitan, un control de perfusión miocárdica es efectivo para diagnosticar la enfermedad cardíaca y para brindar una estimación de pronóstico a largo plazo".

FUENTE: Circulation, online 15 de agosto del 2011