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Martes, 30 de Agosto de 2011

Asocian tabaquismo materno con problemas psiquiátricos en hijos

Reuters ·30/08/2011 - 18:19h

Por Genevra Pittman

Los hijos de mujeres que fumaron durante el embarazo son más propensos a necesitar medicamentos psiquiátricos, como antidepresivos, estimulantes y fármacos para las adicciones, según un estudio realizado en Finlandia.

Aunque los resultados no prueban que fumar en el embarazo modifique el cerebro o la conducta del bebé, aportan una prueba más para que las mujeres no consuman cigarrillos en ese período, explican los autores en American Journal of Epidemiology.

El estudio "coincide con la literatura sobre los efectos de la exposición al humo prenatal y de segunda mano en la salud mental de los hijos", dijo el doctor Michael Weitzman, experto del Centro Médico de la New York University y que no participó del estudio.

Weitzman consideró que es la primera investigación que conoce sobre el uso de terapias psiquiátricas en hijos de fumadoras.

Esto, para los autores, es importante porque el seguimiento de las recetas identifica más trastornos leves que los estudios limitados a los niños hospitalizados por problemas mentales.

El equipo de Mikael Ekblad, del Hospital Universitario de Turku, utilizó datos de 175.000 niños nacidos en Finlandia entre 1987 y 1989. En ese momento, las parteras les preguntaban a las madres si habían fumado durante el embarazo.

Luego, comparó esos registros con una base de datos nacional de recetas con cobertura del seguro de salud extendidas entre 1994 y el 2007, cuando los niños tenían entre cinco y 20 años.

En ese período, a uno de cada 11 se le había recetado un fármaco psiquiátrico, como ansiolíticos, antipsicóticos, antidepresivos, estimulantes y medicamentos para las adicciones.

El 8 por ciento de los hijos de mujeres que no habían fumado en el embarazo utilizaba por lo menos uno de esos fármacos durante el estudio, comparado con el 11 por ciento de los hijos de usuarias de menos de 10 cigarrillos diarios y casi el 14 por ciento de las que fumaban más de 10 cigarrillos al día.

La relación se mantuvo tras separar a los bebés muy pequeños o prematuros, dos factores que también pueden influir en el desarrollo mental, y al analizar cada tipo de fármaco.

La asociación se volvió más sólida con los estimulantes para tratar los problemas de atención/hiperactividad y con los medicamentos para las adicciones.

Weitzman consideró "nueva y curiosa" la relación entre los antidepresivos y el tabaquismo, algo que debería empezar a investigarse.

El estudio tuvo sus limitaciones. Por ejemplo, el equipo no supo si las madres habían tomado psicotrópicos, alcohol o drogas durante el embarazo. Tampoco pudo conocer si los padres también fumaban durante el embarazo, o si ambos padres fumaban cuando nació el bebé y su cerebro seguía desarrollándose.

Para Weitzman es "muy difícil distinguir" los efectos del tabaquismo de los padres entre el período de la gestación y el del crecimiento de los hijos en los primeros años de vida. Después de todo, señaló, los niños expuestos al humo de segunda mano lo están en ambos períodos.

Se desconoce cómo exactamente el tabaquismo altera el cerebro de un bebé o un niño. El equipo opina que la nicotina podría influir en el desarrollo cerebral o que, cuando la madre fuma, disminuiría el oxígeno disponible para el feto.

FUENTE: American Journal of Epidemiology, online 4 de agosto del 2011