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Jueves, 25 de Agosto de 2011

Programa ayuda a padres de bebés prematuros a cuidarlos mejor

Reuters ·25/08/2011 - 17:59h

Por Kerry Grens

Los padres que aprenden a reconocer los signos de dolor en sus bebés prematuros, y a actuar en consecuencia, son más cuidadosos con sus hijos cuando reciben el alta del hospital.

Aun así, los niveles de estrés de esas parejas se mantienen altos mientras sus hijos están en el hospital, a pesar de aprender las técnicas para aliviar el dolor en los bebés.

"El dolor es una pequeña parte de lo que los padres ven en la unidad de terapia intensiva neonatal", lo que quizás limita el alcance de un programa educativo para reducir ese estrés, indicó Bernadette Melnyk, profesora de enfermería de la Arizona State University y que no participó del estudio.

Los autores reunieron a 169 parejas con un bebé internado en una de cuatro unidades de terapia intensiva de Londres, en Gran Bretaña.

La mitad de las parejas recibió un folleto y dos sesiones de entrenamiento, a cargo de una enfermera, para aliviar el dolor del bebé. Al resto le entregaron sólo un folleto con información general sobre cómo cuidar a un bebé.

Durante el entrenamiento, los padres aprendieron cómo los bebés procesan el dolor, cómo reconocer los signos y las técnicas para aliviarlos durante procedimientos invasivos.

Linda Franck, autora principal del estudio y profesora de la University of California en San Francisco, comentó que los padres con bebés internados en una unidad de terapia intensiva neonatal (UTIN) suelen recibir muy poca información sobre el manejo del dolor.

Con su equipo indagó qué nivel de estrés tenían los padres participantes, cuáles eran sus actitudes hacia la crianza y cuán adecuadamente se estaba tratando el dolor en sus bebés.

El grupo que había recibido el entrenamiento estaba más satisfecho con la nueva información que los padres del otro grupo y hasta querían participar más en el cuidado de sus bebés.

Aun así, ningún grupo expresó una mayor satisfacción con la forma en la que se trataba el dolor de sus bebés. Y en ambas cohortes los padres mostraban altos niveles de estrés durante la internación de los bebés.

"Las fuentes de estrés de los padres son un problema muy complejo", dijo Franck. Y este programa de entrenamiento no logró resolverlo. Aun así, el programa estuvo asociado con una mejor actitud de los padres cuando los bebés abandonaban el hospital.

"En el hogar, las parejas entrenadas se sentían más confiadas y competentes para comprender los signos de estrés del bebé y en el uso de las técnicas de alivio del dolor", agregó.

Franck señaló la importancia de esa actitud de los padres en el hogar, donde no cuentan con el respaldo del personal médico. "Es un momento de gran vulnerabilidad para ellos", precisó.

Aunque el programa de entrenamiento proporcionó beneficios limitados, Franck adelantó que mejorará el enfoque. Su equipo está elaborando videos para que los padres aprendan técnicas de alivio del dolor.

Melnyk, vicepresidenta asociada de Health Promotion y decana de la Escuela de Enfermería de la Ohio State University, consideró que este nuevo programa es promisorio, aunque consideró que la educación debería incluir otros aspectos del cuidado de niños vulnerables, desde la colocación de pañales y la alimentación de los prematuros hasta cómo sobrellevar la depresión.

"Cuanto más podamos mejorar la participación de los padres en los cuidados de los bebés en la UTIN, mejor. No obstante, los cuidados de un bebé van más allá del alivio del dolor", concluyó Melnyk.

FUENTE: Pediatrics, online 22 de agosto del 2011