Archivo de Público
Jueves, 25 de Agosto de 2011

Japón enfrenta una limpieza de radiación cara y sin precedentes

Reuters ·25/08/2011 - 17:10h

Por Yoko Kubota

Casi seis meses después de que la peor crisis nuclear del mundo en 25 años ocurriera en la planta nuclear de Fukushima, Japón debe limpiar un zona radiactiva y puede costarle miles de millones de dólares con muchas personas sin poder volver a sus hogares en años, si es que vuelven.

La fusión de núcleos de combustible en la planta en marzo, causada por un gran terremoto y un tsunami, liberaron material radiactivo al aire que se mezcló con lluvia y nieve y se extendió a decenas de pueblos, así como a tierras de labranza y bosques, principalmente en la costa nororiental de Honshu.

Tokio ha tardado en presentar un plan de rehabilitación, haciendo que algunos de los habitantes cercanos a la planta, expuestos a altos niveles de cesio radiactivo en sus casas y en la comida, hayan comenzado su propia limpieza en lugar de esperar a que el Gobierno actúe.

"Estaba preocupado por el efecto de la exposición a la radiación en los niños y sentí que tenía que hacer algo para reducir los niveles de radiación", dijo Hideaki Takita, de 37 años y residente en la ciudad de Koriyama, unos 60 kilómetros al oeste de la planta, que ha estado limpiando casas.

Takita y otros voluntarios dedican sus fines de semana a retirar capas de tierra en los campos, limpiar paredes y ventanas y enterrar o almacenar los desperdicios radiactivos en las esquinas de las propiedades, en un esfuerzo por reducir los niveles de radiación en el aire.

"Estamos intentando bajar los niveles para las familias que quieren pero no pueden evacuar, ya que podrían sentirse un poco mejor", señaló.

El Gobierno tiene previsto anunciar esta semana directrices de limpieza que incluirán la meta de reducir a la mitad la dosis de radiación en el aire en zonas residenciales en dos años, según reportes de medios.

TAREA SOBRECOGEDORA

Aun así, la tarea que enfrenta Japón es sobrecogedora.

Es probable que el accidente en la planta de Fukushima, unos 240 kilómetros al noreste de Tokio, haya liberado cerca de un 15 por ciento de la radiación que llegó al aire en el accidente de Chernóbil en 1986, según la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial japonesa.

Pero eso sigue siendo más de siete veces superior que la radiación producida en 1979 por el accidente de Three Mile Island en Estados Unidos, e incluye cesio 137, que tiene una vida media de 30 años.

"La tecnología para desmantelar y limpiar plantas se ha estudiado por algún tiempo, pero casi no tenemos experiencia en descontaminar materiales que se liberaron al medio ambiente", indicó Tetsuo Iguchi, profesor de la Universidad de Nagoya.

La zona a limpiar podría ser de entre 1.000 y 4.000 kilómetros cuadrados, alrededor del 0,3 al 1 por ciento de la superficie terrestre total de Japón, y costaría varios billones o más de 10 billones de yenes (130.000 millones de dólares), el doble de lo que costó construir seis reactores nucleares en la planta de Fukushima Daiichi, dicen algunos expertos.

Otro gran dolor de cabeza es dónde almacenar los residuos radiactivos, como la tierra y el agua generados en los trabajos de limpieza.

Es probable que los residuos radiactivos supongan decenas de millones de toneladas, y el Gobierno tiene previsto construir a largo plazo un vertedero subterráneo para almacenarlos, aunque no está claro dónde ni cuándo.