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Lunes, 22 de Agosto de 2011

Control de asma en el embarazo puede reducir riesgos perinatales

Reuters ·22/08/2011 - 17:57h

Por Rob Goodier

Las embarazadas con asma corren alto riesgo de sufrir de complicaciones perinatales, pero algunos de esos riesgos desaparecen con un buen manejo de la enfermedad durante la gestación.

"El riesgo relativo de tener un parto o un trabajo de parto prematuros disminuyó a niveles no significativos", según el equipo de Peter Gibson, del Hospital John Hunter, en Newcastle, Australia.

"Aunque el asma es un factor de riesgo de efectos fetales adversos, se puede modificar. Esto quiere decir que un mejor control del asma (...) ofrecería mejores resultados para las madres y sus bebés", dijo Gibson a Reuters Health.

Los resultados de su investigación fueron publicados en BJOG: An International Journal of Obstetrics and Gynaecology.

Una revisión sistemática de estudios realizados entre 1975 (cuando aparecieron los esteroides inhalables) y el 2009 permitió identificar 40 con más de 1,6 millones de participantes en total.

Trece estudios, sobre 1,1 millones de mujeres, asociaron el asma materno con un aumento del riesgo de tener un bebé con bajo peso al nacer. Los bebés de mujeres asmáticas pesaron unos 93 gramos menos que los hijos de las mujeres de los grupos de control.

El asma materno también estuvo relacionado con un aumento del riesgo de tener un bebé pequeño para la edad gestacional, de desarrollar preeclampsia y de tener un parto prematuro o contracciones adelantadas (antes de la semana 37 de embarazo).

Luego, el equipo determinó las tasas de parto y de trabajo de parto prematuros de cinco estudios en los que se había detallado el manejo activo del asma y de 10 estudios sin esa información.

Los riesgos se mantuvieron significativamente elevados en los estudios sin esa información, pero se volvieron insignificante en los ensayos con esa información.

La idea de que el manejo activo del asma inhiba los riesgos es viable "porque uno de los beneficios de ese manejo sería la reducción de la cantidad de exacerbaciones o la cantidad de esteroides orales utilizados, los cuales influyen en el riesgo de tener un parto prematuro".

Para Gibson, los médicos deberían prestar atención a los efectos potenciales del asma. "Es una enfermedad muy común: la padece una de cada 10 embarazadas. Asimismo, las crisis asmáticas son frecuentes durante la gestación y aumentan los riesgos para el bebé", añadió el autor.

FUENTE: BJOG, online 13 de julio del 2011