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Viernes, 19 de Agosto de 2011

Test para predecir ACV genera esperanza y preocupación a la vez

Reuters ·19/08/2011 - 18:03h

Por Frederik Joelving

Un nuevo test podría detectar quiénes corren alto riesgo de tener un accidente cerebrovascular (ACV), aunque es muy pronto para celebrar.

Aun así, algunos ya lo están haciendo. Es porque el test puede determinar quiénes tienen riesgo relativamente alto de padecer un ACV y quiénes no en un grupo de pacientes con una arteria del cuello (la carótida) obstruida.

Eso ayudaría a decidir quiénes serían los mejores candidatos para una cirugía muy discutida para eliminar la acumulación de colesterol que obstruye la arteria carótida.

"En Estados Unidos y Canadá se opera a demasiados pacientes", aunque no tengan síntomas, indicó el doctor Lars Marquardt, autor de un editorial sobre los resultados.

"Hay un subgrupo de pacientes que necesita esa cirugía y es probable que el nuevo test (estoy seguro de que lo hará) permite identificarlos", dijo Marquardt, neurólogo de la Universidad de Erlangen-Nuremberg, en Alemania. "No fue un estudio grande, pero sí muy promisorio", agregó.

El test incluye dos exámenes por ultrasonido: uno de las carótidas, que son las arterias que le suministran oxígeno al cerebro, y uno del cerebro. Ambos procedimientos están disponibles en los hospitales, aunque el examen del cerebro demanda una hora y no es fácil de interpretar.

Los autores les efectuaron ambas pruebas a 428 pacientes sin síntomas, pero con carótidas obstruidas (estenosis carotídea) y los controlaron durante dos años.

El riesgo anual de tener un ACV en los pacientes que habían tenido signos de alarma en ambos exámenes era del 9 por ciento. Aquellos sin resultados sospechosos en ambos exámenes (el 94 por ciento de los pacientes) tenían menos del 1 por ciento de riesgo anual de sufrir un ACV.

"El estudio sugiere que podemos identificar a los pocos pacientes que necesitan la cirugía de carótidas por su alto riesgo de tener un ACV a pesar de recibir el mejor tratamiento", dijo el doctor Raffi Topakian, cuyos resultados publica la revista Neurology.

"Claro que es muy pronto como para entusiasmarnos con los resultados. Otros estudios deberían corroborarlos", agregó Topakian, del Hospital de Enseñanza Académica de Wagner-Jauregg, en Linz, Austria.

Cada año, unos 800.000 estadounidenses tienen un ACV; la sexta parte muere y muchos quedan con discapacidades. La obstrucción carotídea es un factor de riesgo del ACV, pero muchos médicos consideran que la cirugía para eliminarla es demasiado peligrosa para realizarla en pacientes sin síntomas y con un nivel de riesgo promedio.

"Hay que hablar de las cirugías carótidas y el uso de stent innecesarios en Estados Unidos", dijo el doctor David Spence, experto en prevención de ACV de la University of Western Ontario, en Londres, Canadá.

"El 95 por ciento de esos procedimientos se usa para tratar estenosis asintomáticas y nuestro trabajo demuestra que el 90 por ciento de esos pacientes estarían mejor sin la cirugía", expresó.

Cada año, sólo el 2 por ciento de las personas con estenosis carotídea asintomática sufre un ACV cuando la enfermedad está controlada con fármacos y cambios del estilo de vida.

En tanto, la cirugía de carótidas realizada por cirujanos experimentadas desencadena un ACV fatal en el 3 por ciento de los casos.

FUENTE: Neurology, online 17 de agosto del 2011