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Domingo, 20 de Enero de 2008

Un negocio de muchas pelotas

Una empresa de venta de pelotas de golf usadas triunfa en Internet con 30.000 clientes registrados

DAVID ANGLÉS ·20/01/2008 - 21:23h

Al igual que otros grandes negocios de la historia, éste también empezó en un garaje. Enrique Quemada era un joven ejecutivo de mucho éxito en el mundo de la gran banca. Quería jugar al golf, pero su mujer no le dejaba. Así que decidió crear una compañía vinculada a su pasión frustrada.

Junto con Juan Luis Somolinos, un verdadero obseso de este deporte, fundó Nuevecitas, una empresa de venta por Internet de pelotas de golf usadas.

Al principio parecía una locura. Después del fracaso de las puntocom, la idea era muy arriesgada. Pero, en apenas cuatro años, la empresa se ha consolidado como líder de servicios de golf por Internet. En 2007 facturó dos millones de euros, emplea a 14 personas y cuenta con una base de más de 30.000 clientes registrados en su web. España se les ha quedado pequeña y están en proceso de expansión por Europa.

Negocio redondo

Nuevecitas importa pelotas de segunda mano de Estados Unidos y el Caribe. Empresas especializadas recuperan allí bolas de lagos y campos de golf. Emplean incluso a submarinistas y luego venden esas pelotas. Y Nuevecitas es el mayor importador de Europa.

“Una pelota nueva se puede perder sólo con un mal golpe. Así que verdaderamente están nuevecitas”, afirma Quemada.

Una vez en Madrid, las pelotas se clasifican según su calidad, marca y modelo y se dan de alta en la web.  El precio de la bola recuperada oscila entre los 30 céntimos y los 1,75 euros, mientras que una nueva puede llegar a costar hasta seis euros.

Las pelotas se compran por Internet (en cajas de 24 unidades) y se reciben en 24 horas en cualquier parte de la Península y Baleares (tardan un día más en llegar a Canarias, Ceuta y Melilla). Venden unas 35.000 bolas por mes, con más de 30.000 compradores registrados.

Las bolas usadas son sólo la punta del iceberg del negocio. “Es un trabajo de fidelización y satisfacción del cliente. Todo empezó con las bolitas, pero el jugador de golf tiene otras necesidades”, explica Somolinos, que dirige la compañía.

Así, Nuevecitas cuenta con una gran base de clientes a los que ofrece material de golf, complementos y accesorios personalizados, clases con especialistas para mejorar su juego, e incluso promociones inmobiliarias relacionadas con el  golf.

Además, ha abierto una línea de servicios para empresas. Organizan torneos y utiliza el material de golf como una herramienta de márketing.

“Suministramos palos, pelotas, banderas o gorras con el logo de la empresa que lo solicita”, señala Quemada.

Modelo de éxito

Desde el comienzo, la empresa utilizó campañas de promoción originales para darse a conocer, ofrece precios bajos y la facilidad de poder comprar desde casa. Todo se vende a través de Internet.  Reciben unos 22 pedidos al día y el importe medio de las compras es de unos 80 euros.

“Gracias a Internet, el negocio puede funcionar solo. Te vas a casa y al volver a la mañana siguiente ves que has vendido 800 euros”, comenta Quemada.

Cuentan con una escuela de golf propia en la que profesionales consagrados dan consejos a los jugadores aficionados. “Se puede aprender a entrenar y a mejorar el juego de la mano de campeones”, afirma Somolinos.

Los clientes se enganchan por unas pelotas de segunda mano y algunos acaban comprando hasta casas. A través de su portal, Nuevecitas vende entre 15 y 18 viviendas por mes. Ofrece sólo promociones nuevas en Europa, África, Estados Unidos, Brasil, Centroamérica y el Caribe.

“Recibimos decenas de consultas cada día sobre promociones inmobiliarias”, destaca Quemada. Su modelo de negocio ha sido estudiado en la prestigiosa escuela de negocios IESE, como un caso de éxito empresarial.

 El torneo de los dos millones

Crecer en Europa con un modelo exportable

Gracias a Internet, el negocio de Nuevecitas es muy fácil de llevar a otros mercados. Los fundadores de la compañía están decididos a crecer en Europa y ya han dado los primeros pasos. Cuentan con una web, www.golfmeplease.com, a través de la cual quieren crear una gran comunidad de golfistas y poder, en el futuro, ofrecer también allí sus servicios.

Un caramelo goloso. Trato de profesionales

Para dar a conocer la nueva web y para recabar información sobre potenciales clientes, han decidido apuntar alto. Están organizando un torneo para golfistas aficionados que repartirá dos millones de euros en premios y en el que los jugadores recibirán el mismo trato que los grandes profesionales. Han reservado un complejo turístico en República Dominicana. Los jugadores irán en aviones fletados para el evento y habrá un circuito cerrado de televisión con imágenes del torneo en tiempo real.