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Domingo, 20 de Enero de 2008

Arrecian las críticas por la fuga de Nokia

Alemania estudia reclamarle una parte de las subvenciones

GUILLEM SANS MORA ·20/01/2008 - 21:04h

Nokia se retira de Alemania y 4.000 personas se quedan sin trabajo en la planta de la ciudad renana de Bochum.El cierre de la fábrica duele más que en otros casos porque la compañía recibió 88 millones de euros en incentivos para establecerse en el país y ahora abandona a las primeras de cambio. Se multiplican, por eso, las voces que reclaman eliminar por completo ese tipo de subvenciones.

El comisario europeo de Industria, Günter Verheugen, ha sido el último en lanzar esa reclamación tras el anuncio del fabricante de móviles de que trasladará su producción alemana a Rumanía. “Nokia invita a reflexionar sobre la política estatal de subvenciones en conjunto. Creo que no tiene sentido que el Estado pague subvenciones para atraer a las empresas. Si las inversiones sólo valen la pena con dinero de los contribuyentes, siempre es un riesgo”, señaló ayer en declaraciones al periódico “Welt am Sonntag”.

Para Verheugen, las subvenciones sólo tienen justificación en casos contados, por ejemplo en regiones con graves problemas de desarrollo económico. “En lugar de repartir incentivos a empresas privadas, el dinero debería invertirse en educación, formación y en el desarrollo de unas infraestructuras excelentes”, consideró.  El comisario aprovechó, además, para criticar a Nokia: “Cierres precipitados como el de Bochum son una señal de graves errores de gestión”, dijo.

Perjuicio para Nokia

El jefe del Instituto Alemán de Valoración de Marcas, Michael Hartung, señaló en “Bild am Sonntag” que el cierre de Bochum traerá consigo más perjuicio que ventajas para Nokia. No sólo ahora, cuando es diana de críticas en la prensa, sino “también a medio plazo los daños de imagen para la marca serán mayores que el aumento de productividad. Cuento con una reducción de beneficios de entre el 10% y el 15% en Alemania, al principio incluso bastante más”, señaló.

Y lo de Nokia podría ser sólo el principio de una debacle para las telecomunicaciones en Alemania. La patronal del sector, Bitkom, alerta sobre nuevas reducciones de personal. “Tememos que esta tendencia continúe y se eliminen más puestos de trabajo en la producción de técnica de telecomunicaciones”, señaló su presidente, August-Wilhelm Scheer. El número de puestos de trabajo en este sector ha pasado de 80.000 en 2000 a 57.500 el año pasado.

Intentos de última hora

El Gobierno Federal ha anunciado que “en breve” se celebrará una reunión en Berlín entre representantes gubernamentales y directivos de Nokia. Participará en ella también la ministra renana de Economía, Christa Thoben, quien ya ha dicho que estudiará la posibilidad de reclamar a Nokia 41 millones de las subvenciones recibidas, un dinero que, según ella, estaba condicionado a garantías de mantenimiento de los puestos de trabajo.

Nokia ya ha enviado las primeras cartas de despido a sus empleados de Bochum. El presidente de la compañía, Juha Äkräs, justificó el cierre de la fábrica con el argumento de que ya era demasiado vieja y para mantenerla hubieran tenido que invertir demasiado dinero.

Los políticos se lanzan a los gestos populistas 

La decisión de Nokia de cerrar la fábrica de Bochum ha provocado las iras de los políticos alemanes, que en los últimos días han sacado todo un catálogo de gestos populistas en defensa de los trabajadores afectados.

El ministro de Agricultura y Consumo, Horst Seehofer, no sólo anunció que cambiará su teléfono Nokia en solidaridad con los despedidos, sino que comunicó que su ministerio estudia cambiar todos los móviles oficiales de la marca.

El jefe del grupo parlamentario socialdemócrata, Peter Struck, también cambiará de aparato, así como el jefe del partido, Kurt Beck, quien decía ayer en “Bild am Sonntag” que “en mi casa ya no entra un móvil de Nokia”.

El ministro de Finanzas, Peer Steinbrück, difundió un comunicado para calificar el proceder del consorcio finlandés de “capitalismo de caravana”.
 en su remodelación.

A todo ello, Nokia sólo responde que en Rumanía ya está invirtiendo y le sale más barata la producción.