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Martes, 16 de Agosto de 2011

Catéteres generarían trombosis venosa profunda luego de cirugías

Reuters ·16/08/2011 - 17:12h

La mayoría de los pacientes quirúrgicos que desarrollan trombosis venosa profunda (TVP) pese a los cuidados posee catéteres subcutáneos, según muestra un nuevo análisis retrospectivo.

Los expertos no lograron probar una relación causal entre los catéteres y la TVP.

Con todo, escribieron: "La prevención de la TVP debería incluir una mayor evaluación de la necesidad de los catéteres centrales, incluida su duración, y la consideración del uso agregado o quizá mayores dosis de anticoagulantes cuando están presentes esos catéteres centrales".

El artículo, publicado en la edición en internet de Archives of Surgery, indica que sin profilaxis, la TVP ocurriría en hasta el 40 por ciento de los pacientes sometidos a cirugía general, con el doble de riesgo en los oncológicos.

El temor a las hemorragias hace que los cirujanos se resistan a usar profilaxis contra la TVP, agregaron los autores.

Pero un estudio reciente reveló un 1,6 por ciento de incidencia de sangrado importante en pacientes que recibían quimioprofilaxis, junto con un 70 por ciento menos riesgo de tromboembolismo venoso.

La investigación se realizó como parte del Programa Nacional de Mejora de la Calidad Quirúrgica del Colegio Estadounidense de Cirujanos. El equipo del doctor Brian R. Smith, del Centro Médico de la University of California en Irvine, revisó datos de 2.189 pacientes que se sometieron a cirugía general en el 2008 y el 2009, con profilaxis adecuada.

Durante dos años de seguimiento, 35 de esos pacientes (el 1,6 por ciento) desarrollaron TVP.

Los pacientes con TVP tenían una edad promedio de 58 años; 22 eran hombres. Diez se habían sometido a cirugía pancreática, ocho a operación esofago-gástrica, 13 a cirugía intestinal/colorrectal y cinco a otro tipo de intervención.

La TVP fue diagnosticada en promedio dentro de los 8,6 días posteriores a la operación. El 83 por ciento de los pacientes fue diagnosticado durante la hospitalización.

En el 94,3 por ciento de los casos, se sospechó el diagnóstico por los síntomas, mientras que en el resto de los pacientes se detectó por controles de rutina.

El 60 por ciento de los pacientes (21) tenían un catéter subcutáneo, en la mayoría de los casos ubicado para acceso venoso. El 63 por ciento (23) tenía comorbilidades, incluida dependencia al respirador, infección, insuficiencia renal o neumonía, mientras que 22 presentaban tumores.

El 40 por ciento tenía TVP en una extremidad superior, el 47,5 por ciento presentaba TVP en una extremidad inferior y el resto, tanto en miembros superiores como inferiores.

Cuatro pacientes (es decir un 11,4 por ciento) desarrollaron embolia pulmonar.

La mortalidad a 30 días entre los pacientes con TVP fue del 14,2 por ciento.

Dado que los investigadores no tenían información sobre los catéteres venosos centrales (CVC) colocados durante el período de estudio, no pudieron identificar la "incidencia real" de la TVP asociada con esos catéteres, según ellos mismo señalaron.

No obstante, agregaron: "La combinación de cáncer y CVC ante una cirugía general indica la necesidad de más estudios para determinar el beneficio, si lo hay, de efectuar quimioprofilaxis más agresiva o de mayor dosis en esta población particular de pacientes".

"Los resultados de nuestro estudio también destacan que hay que prestar atención a la necidad del uso de CVC y la limitación en el tiempo de uso", finalizó el equipo.

FUENTE: Archives of Surgery, online 15 de agosto del 2011